Los riesgos de cáncer en los Terranovas, los síntomas tempranos de tumores en los Terranovas y los cánceres comunes en esta raza son temas que todo propietario debería entender para ayudar a estos gigantes gentiles a vivir vidas más largas y saludables. Aunque puede ser incómodo pensar en tumores o cáncer en su perro, aprender lo básico ahora lo preparará mejor para notar cambios temprano y trabajar en estrecha colaboración con su veterinario a medida que su Terranova envejece.

A. Descripción general de la raza

Los Terranovas son perros de trabajo grandes y poderosos, criados originalmente para rescate acuático y transporte. Conocidos por su temperamento calmado y gentil y su fuerte lealtad a la familia, a menudo se les describe como “gigantes gentiles”. Los adultos suelen pesar entre 100 y 150 libras (o más) y medir entre 26 y 28 pulgadas o más a la altura del hombro. Su grueso pelaje de doble capa resistente al agua y su impresionante fuerza los hacen muy adecuados para climas fríos y nadar.

Esperanza de vida típica:
La mayoría de los Terranovas viven alrededor de 8 a 10 años, aunque algunos pueden vivir más tiempo con un excelente cuidado y un poco de suerte. Al igual que muchas razas gigantes, tienden a envejecer más rápido que los perros más pequeños y pueden mostrar cambios de edad antes, a menudo alrededor de los 6 a 7 años.

Rasgos genéticos y tendencias de salud:

– Cuerpo grande y pesado con un pecho profundo
– Pelaje denso y de color oscuro
– Predisposición a problemas ortopédicos (displasia de cadera y codo) y enfermedades cardíacas (como la estenosis subaórtica)
– Algunas líneas tienen riesgos hereditarios de salud conocidos, incluidos ciertos cánceres

Si bien cualquier perro puede desarrollar cáncer, las razas gigantes y grandes, incluidos los Terranovas, generalmente se consideran en mayor riesgo de algunos tipos de tumores. Esto no significa que su perro desarrollará cáncer, pero sí significa que ser proactivo sobre la detección y el diagnóstico temprano es especialmente importante.

B. Riesgos de tumores y cáncer en esta raza

Los Terranovas pueden desarrollar muchos de los mismos cánceres que otros perros, pero su tamaño, genética y perfil de salud típico pueden hacer que ciertos tipos de tumores sean más probables.

1. Osteosarcoma (cáncer de hueso)

El osteosarcoma es uno de los cánceres más preocupantes en razas grandes y gigantes. Generalmente afecta los huesos largos de las patas, pero puede ocurrir en otros huesos.

Por qué los Terranovas están en riesgo:
Su gran tamaño y peso pesado los colocan en la misma categoría de riesgo que otras razas gigantes donde el osteosarcoma es más común.
Lo que los propietarios suelen notar primero:
Cojera sutil o repentina en una pata, renuencia a saltar o escalar, o hinchazón localizada en una extremidad.

2. Linfoma

El linfoma (cáncer del sistema linfático) es común en perros en general y también puede afectar a los Terranovas. Involucra los ganglios linfáticos, el bazo y otros órganos del sistema inmunológico.

Factores de riesgo:
No hay una causa confirmada única, pero la genética y la función inmunológica probablemente juegan un papel. Las razas grandes a menudo están representadas en los casos de linfoma.
Signos tempranos típicos:
Ganglios linfáticos agrandados y no dolorosos (por ejemplo, debajo de la mandíbula o detrás de las rodillas), letargo, disminución del apetito o pérdida de peso.

3. Tumores de mastocitos

Los tumores de mastocitos son un tipo frecuente de cáncer de piel en perros. Pueden parecer “solo un bulto” al principio, por lo que los chequeos de piel son tan importantes.

Por qué los Terranovas pueden verse afectados:
Las razas grandes con pelajes densos a veces desarrollan bultos ocultos en la piel que los dueños no notan de inmediato. La genética también puede contribuir en ciertas líneas.
Qué tener en cuenta:
Cualquier nuevo bulto, protuberancia o masa en la piel que aparezca, cambie de tamaño, se vuelva roja o ulcerada, o parezca picar o molestar a tu perro.

4. Hemangiosarcoma

El hemangiosarcoma es un cáncer de células de los vasos sanguíneos, que afecta comúnmente al bazo, hígado o corazón.

Consideraciones sobre la raza:
Si bien las razas clásicas de alto riesgo incluyen a los pastores alemanes y los golden retrievers, muchas razas grandes, incluidos los Terranovas, pueden verse afectadas.
Por qué es preocupante:
Puede crecer silenciosamente con pocos signos obvios hasta que ocurre una hemorragia interna repentina, causando colapso o debilidad severa.

5. Sarcomas de tejidos blandos

Son tumores que surgen de tejidos conectivos como el músculo, la grasa o el tejido fibroso.

Factores de riesgo:
Los perros más grandes tienen más masa corporal y más tejido blando en el que estos tumores pueden desarrollarse.
Presentación típica:
Un bulto firme bajo la piel o más profundo en un músculo que crece lentamente con el tiempo.

6. Otros tipos de cáncer

Los Terranovas también pueden desarrollar:

– Tumores en el bazo o hígado (benignos o malignos)
– Tumores orales (en las encías o mandíbula)
– Tumores mamarios en hembras intactas (no esterilizadas)

No todos los Terranovas enfrentarán estos problemas, pero entender cánceres comunes en esta raza te ayuda a saber qué buscar.

C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta

Detectar problemas temprano le da a tu Terranova la mejor oportunidad para un cuidado y confort efectivos. Muchos signos tempranos son sutiles, por lo que ayuda a crear el hábito de observar y examinar suavemente a tu perro regularmente.

1. Control de piel y bultos

Debido a su denso y largo pelaje, los Terranovas pueden ocultar fácilmente bultos o cambios en la piel.

Consejos para el hogar:

– Una vez al mes, pasa tus manos sobre tu perro desde la nariz hasta la cola, separando el pelaje para revisar la piel.
– Siente:
– Nuevos bultos, protuberancias o áreas engrosadas
– Bultos existentes que crecen repentinamente, cambian de forma o se vuelven firmes o irregulares
– Llagas que no sanan o áreas de piel roja, escamosa o ulcerada

Busque atención veterinaria de inmediato si:

– Un bulto es más grande que un guisante y ha estado presente durante más de un mes.
– Un bulto crece rápidamente, cambia de color, sangra o parece doloroso
– No estás seguro de qué es un bulto; revisarlo y posiblemente tomar una muestra es más seguro que esperar

2. Cambios en el apetito y el peso

Los perros grandes y peludos pueden ocultar cambios de peso, por lo que el monitoreo regular es esencial.

Esté atento a:

– Pérdida de peso gradual o repentina
– Comer menos o rechazar las comidas
– Comer normalmente pero seguir perdiendo peso
– Aumento de la sed o la micción

Usa una balanza si es posible, o pide a tu veterinario que pese a tu perro en cada visita y mantenga un registro.

3. Niveles de energía y movilidad

Los perros con cáncer pueden mostrar signos no específicos como:

– Cansancio inusual o dormir mucho más de lo habitual
– Reticencia a salir a pasear, subir escaleras o entrar al coche
– Preferir una pata, cojear o rigidez que no mejora con el descanso

Cualquier cojera persistente en un Terranova, especialmente si empeora con el tiempo, merece un examen veterinario para descartar causas ortopédicas y posibles tumores óseos.

4. Respiración, tos y sangrado

Algunos tumores internos causan síntomas físicos más obvios:

– Tos repetida o dificultad para respirar
– Abdomen distendido o “tenso”, especialmente si aparece de repente
– Colapso repentino o debilidad extrema
– Sangrado inexplicado de la nariz, boca, recto, o en la orina o las heces
– Encías pálidas o respiración rápida

Estos pueden ser signos de advertencia urgentes; busca atención veterinaria o de emergencia de inmediato si los notas.

5. Directrices Generales: Cuándo Llamar al Veterinario

Comuníquese con su veterinario si:

– Aparece un nuevo bulto o un bulto viejo cambia
– Cambios en el apetito, peso o energía persisten más de una o dos semanas
– La cojera no se resuelve en unos pocos días de descanso
– Tienes un “presentimiento” de que algo no está bien

Eres el experto en el comportamiento normal de tu propio perro, y las citas tempranas a menudo marcan una diferencia significativa.

D. Consideraciones sobre el cuidado de personas mayores en Terranova

Como raza gigante, un Terranova a menudo se considera “senior” a los 6-7 años de edad, incluso si todavía parece juguetón y fuerte. El envejecimiento puede interactuar con el riesgo de cáncer de varias maneras: función inmunológica debilitada, exposiciones ambientales acumulativas y enfermedades concurrentes como artritis o problemas cardíacos.

1. Nutrición y condición corporal

El manejo del peso es una de las herramientas más poderosas que tienes.

– Apunta a mantener a tu Terranova delgado pero musculoso; el peso extra estresa las articulaciones y puede contribuir a la inflamación sistémica.
– Las dietas para seniors pueden ser apropiadas, particularmente aquellas formuladas para razas grandes, pero la comida adecuada depende de la salud general de tu perro, su nivel de actividad y los resultados de laboratorio.
– Pide a tu veterinario que te ayude:
– Evaluar el puntaje de condición corporal (BCS)
– Elegir un nivel calórico apropiado y un horario de alimentación
– Ajustar la dieta si tu perro tiene problemas cardíacos, renales o articulares

2. Ajustes de ejercicio y actividad

Los Terranova a menudo siguen siendo caminantes y nadadores entusiastas en la vejez, pero pueden requerir modificaciones.

- Proporcionar ejercicio regular y moderado en lugar de explosiones intensas—las caminatas diarias, el juego suave y (con la aprobación del veterinario) nadar son excelentes.
– Evita actividades de alto impacto repetitivas como saltar desde superficies altas.
– Si notas cojera, desaceleración o renuencia a moverse, reduce la intensidad y consulta a tu veterinario para verificar si hay dolor, artritis u otros problemas.

3. Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor

Los problemas ortopédicos son comunes en esta raza y pueden complicar el cuidado del cáncer si se desarrollan tumores en los huesos o cerca de las articulaciones.

– Trabaje con su veterinario para:
– Monitorea la artritis y los cambios en la movilidad
– Discute opciones adecuadas de control del dolor
– Explora la terapia física, el ejercicio controlado u otras medidas de apoyo
– Mantén los pisos resbaladizos cubiertos con alfombras o tapetes, y proporciona una cama de apoyo y antideslizante para ayudar a tu perro a levantarse más fácilmente.

4. Chequeos de rutina y exámenes

Para un Newfoundland senior, es prudente realizar visitas veterinarias más frecuentes.

- Considerar:
Exámenes de bienestar semestrales una vez que tu perro entra en la etapa senior
– Análisis de sangre regulares y, cuando se indique, imágenes (radiografías o ultrasonido)
– Evaluaciones del corazón, ya que las enfermedades cardíacas son relativamente comunes en esta raza
– Pregunta a tu veterinario si alguna prueba de detección de cáncer o imágenes de referencia podrían ser apropiadas para tu perro individual según la edad, el historial familiar y las condiciones existentes.

El monitoreo constante permite a tu equipo veterinario detectar cambios sutiles temprano, a menudo antes de que se vuelvan obvios en casa.

E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar

Si bien ninguna estrategia puede garantizar que un Newfoundland nunca desarrolle cáncer, hay muchas maneras de apoyar la salud general y reducir ciertos factores de riesgo.

1. Mantener un peso saludable

El exceso de grasa corporal está asociado con la inflamación y puede contribuir a una variedad de enfermedades, potencialmente incluyendo algunos cánceres.

– Alimente con comidas medidas en lugar de darle comida a voluntad.
– Utiliza una dieta adecuada para razas grandes y ajusta las porciones según la condición y actividad de tu perro.
– Limita los premios altos en calorías; utiliza parte de su croqueta diaria o elige opciones bajas en calorías como pequeños trozos de verduras (si se toleran).

2. Dieta e hidratación adecuadas

Una dieta equilibrada y completa apoya la función inmunológica y la resiliencia general.

– Elige dietas que cumplan con los estándares nutricionales de AAFCO o similares para la etapa de vida de tu perro.
– Proporcionar siempre agua fresca y limpia, particularmente importante para perros grandes que pueden ser más propensos a la deshidratación en climas cálidos.
– Si estás interesado en dietas preparadas en casa o especializadas, consulta a tu veterinario o a un nutricionista veterinario certificado para asegurarte de que sean seguras y equilibradas.

3. Actividad física regular

El movimiento constante ayuda a mantener la masa muscular, la salud del corazón y el bienestar mental.

– Paseos diarios adaptados a la edad y condición de tu perro
– Actividades de bajo impacto como nadar (con supervisión y medidas de seguridad)
– Juegos mentales suaves y sesiones de entrenamiento para mantenerlos mentalmente comprometidos

4. Evitar los riesgos ambientales siempre que sea posible

Si bien no podemos controlar todo, algunas exposiciones pueden minimizarse:

– Evite el humo del tabaco alrededor de su perro.
– Sea cauteloso con los productos químicos para el césped, pesticidas y productos de limpieza agresivos; siga las instrucciones de la etiqueta y mantenga a su perro alejado de las áreas tratadas hasta que sea seguro.
– Proteja la piel muy pálida o con poco pelo (como el vientre o el hocico) de la exposición excesiva al sol, donde los cánceres de piel relacionados con el sol podrían ser una preocupación.

5. Uso reflexivo de suplementos y apoyo integral

Muchos dueños exploran suplementos, hierbas u otras opciones de apoyo para promover el bienestar general o apoyar a los perros que están en tratamiento.

– Algunos productos pueden apoyar la salud articular, la función inmunológica o la vitalidad general, pero nunca deben ser considerados como curas para el cáncer..
– Siempre discuta cualquier suplemento, producto herbal o remedio de venta libre con su veterinario antes de comenzarlo; los Terranovas son perros grandes, y la dosificación, interacciones y control de calidad son consideraciones importantes.

F. Atención integral opcional: complementar, no sustituir, el tratamiento veterinario

Algunas familias encuentran valor en enfoques integrativos que trabajan junto con el cuidado veterinario convencional. Estos pueden incluir:

– Acupuntura o masaje médico para apoyar la comodidad y la movilidad.
– Programas de ejercicio y estiramiento suaves e individualizados.
– Marcos holísticos (como los conceptos de equilibrio y vitalidad de la Medicina Tradicional China) que guían las elecciones de estilo de vida en torno al descanso, la actividad y la reducción del estrés.

Usados adecuadamente, estos métodos tienen como objetivo apoyar la resiliencia general, la comodidad y la calidad de vida, no curar ni reemplazar los tratamientos médicos para el cáncer. Cualquier plan de atención integrativa debe ser coordinado a través de su veterinario principal y, cuando sea relevante, un oncólogo veterinario o un practicante de rehabilitación/holístico certificado.

Conclusión

Los Terranovas son compañeros amorosos y leales, pero su gran tamaño y genética pueden ponerlos en mayor riesgo de ciertos cánceres, incluidos tumores óseos, linfoma y masas cutáneas. Aprender los síntomas tempranos de tumores en los Terranovas, como nuevos bultos, cojera persistente, pérdida de peso o cambios sutiles en el comportamiento, le permite buscar atención veterinaria antes de que los problemas progresen. Con un cuidado atento para los mayores, chequeos regulares y una asociación proactiva con su veterinario, puede darle a su Terranova la mejor oportunidad para una vida larga y cómoda y detectar problemas potenciales lo antes posible.

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