por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en los perros boyeros australianos, los signos tumorales en estos perros y los cánceres comunes en la raza son temas importantes para quienes comparten la vida con este perro pastor resistente e inteligente. Si bien esta raza es generalmente resistente y longeva, no es inmune a los tumores ni al cáncer, especialmente al llegar a la tercera edad. Comprender su perfil de riesgo único y qué debe observar puede ayudarle a actuar a tiempo y a cuidar la salud de su perro durante toda su vida.
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A. Descripción general de la raza: El perro ganadero australiano de un vistazo
Los perros boyeros australianos (también conocidos como Blue Heelers o Queensland Heelers) son perros de trabajo de tamaño mediano y musculosos, criados para pastorear ganado a largas distancias. Son:
– Tamaño: Generalmente entre 35 y 50 libras
– Temperamento: Alerta, enérgico, muy leal, muy inteligente, a veces reservado con los extraños.
– Esperanza de vida: A menudo entre 12 y 15 años, a veces más.
– Estilo de vida típico: Activo, amante de la vida al aire libre y, a menudo, involucrado en trabajos agrícolas, agilidad u otras actividades de alta energía.
En comparación con algunas razas grandes o gigantes, los perros ganaderos australianos no están en lo más alto de la lista de incidencia de cáncer, pero Puede ser propenso a ciertos tipos de tumores., especialmente a medida que envejecen. Su mayor esperanza de vida significa que simplemente viven lo suficiente como para que aparezcan cánceres relacionados con la edad, y su naturaleza activa a veces puede enmascarar los primeros signos de enfermedad.
Genéticamente, poseen una sólida formación como perros de trabajo y un pelaje denso y resistente a la intemperie. Algunas líneas pueden estar predispuestas a ciertos tipos de tumores (por ejemplo, tumores cutáneos por exposición solar o problemas de pigmentación), pero esto puede variar según la línea familiar y la geografía.
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B. Riesgos de tumores y cáncer en esta raza
1. Tumores de la piel y tumores de mastocitos
Los perros ganaderos australianos suelen pasar mucho tiempo al aire libre, lo que puede aumentar el riesgo de tumores de la piel, incluido:
– Tumores de mastocitos – uno de los cánceres de piel más comunes en los perros en general
– Bultos benignos como lipomas (tumores grasos) o adenomas sebáceos
– Con menor frecuencia, melanoma o carcinoma de células escamosas, especialmente en áreas ligeramente pigmentadas.
Su pelaje corto y denso puede no proteger todas las zonas por igual, y la exposición al sol en el vientre, las orejas o la piel poco pigmentada puede contribuir con el tiempo a ciertos tipos de cáncer de piel. Cualquier bulto nuevo o que cambie de color en su perro boyero debe ser revisado por un veterinario.
2. Hemangiosarcoma (cáncer de vasos sanguíneos)
Las razas activas medianas y grandes, incluidos los perros ganaderos australianos, pueden correr riesgo de hemangiosarcoma, un cáncer maligno que se origina en las células de los vasos sanguíneos. Afecta comúnmente a:
– El bazo
– El hígado
– El corazón (con menos frecuencia)
Este cáncer puede crecer silenciosamente y no mostrar signos evidentes hasta que se rompe y causa una hemorragia interna. Si bien no es exclusivo de esta raza, el hemangiosarcoma es una preocupación importante para cualquier perro de trabajo o pastoreo de mediana edad o mayor.
3. Linfoma
Linfoma Afecta el sistema linfático y puede aparecer como:
– Ganglios linfáticos agrandados debajo de la mandíbula, delante de los hombros o detrás de las rodillas
– Afectación de órganos como el bazo o el hígado
Los perros ganaderos australianos no se consideran la raza más sobrerrepresentada en cuanto al linfoma, pero es una cáncer común en muchas razas, por lo que los propietarios aún deben conocer las señales de advertencia.
4. Tumores mamarios (en hembras intactas)
Las perras boyeras no esterilizadas, especialmente aquellas que no fueron esterilizadas antes de su primer o segundo ciclo de celo, pueden tener un mayor riesgo de tumores mamarios (de mama) Más adelante en la vida. Estos pueden ser:
– Benigno (no canceroso)
– Maligno (canceroso)
La esterilización temprana puede reducir significativamente este riesgo, por lo que el historial reproductivo es una parte importante del perfil de cáncer de cada perro.
5. Tumores orales y dentales
Los masticadores activos, incluida esta raza, ocasionalmente pueden desarrollar:
– Tumores orales (en las encías, la lengua o la mandíbula)
– Tumores que imitan enfermedades dentales, como hinchazón alrededor de los dientes o mal aliento persistente.
Debido a que los perros ganaderos australianos son generalmente estoicos y toleran las molestias, los tumores orales pueden pasar desapercibidos hasta que crecen.
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C. Signos de alerta temprana de tumores en perros pastores que los dueños deben tener en cuenta
Los perros ganaderos australianos son famosos por su dureza y pueden ocultar el dolor o la incomodidad, por lo que Los cambios sutiles pueden ser significativos. Esté atento a:
1. Cambios en la piel y bultos
– Nuevos bultos o protuberancias en cualquier parte del cuerpo
– Bultos existentes que crecer, cambiar de textura, cambiar de color o comenzar a ulcerarse o sangrar
– Llagas que no cicatrizan
– Engrosamiento o descamación de la piel en una zona
Consejo para usar en casa:
Una vez al mes, haz una revisión completa:
– Pasa las manos suavemente por todo el cuerpo.
– Separe el pelaje para observar la piel, especialmente en el vientre, la parte interna de los muslos y debajo de la cola.
– Observe la ubicación y el tamaño de cualquier bulto (puede tomar una foto con una moneda para medir la escala)
Si un bulto aparece repentinamente, crece en cuestión de semanas o parece molesto (rojo, caliente, doloroso o sangrante), comuníquese con su veterinario de inmediato.
2. Cambios en el apetito, el peso o la energía
Como les encanta estar ocupados, es fácil pasar por alto que esta raza se relaje. Esté atento a:
– Gradual o repentino Pérdida de peso sin hacer dieta
– Disminución del apetito, quisquillosidad o saltarse comidas
– Menos entusiasmo por jugar, trabajar o pasear.
– Dormir más, cansarse rápidamente o “simplemente no estar bien”
Cualquier cambio de peso inexplicable, especialmente pérdida de peso, requiere una revisión veterinaria.
3. Problemas de movilidad y dolor
Los perros boyeros australianos suelen resistirse a pesar de las molestias. Las posibles señales de alerta incluyen:
– Cojear o favorecer una extremidad
– Renuencia a saltar a vehículos o muebles
– Rigidez que dura más allá de un breve calentamiento
– Llorar, gruñir o retraerse cuando se toca una determinada zona del cuerpo.
Si bien muchos problemas de movilidad están relacionados con las articulaciones o los músculos, los tumores óseos y otros tipos de cáncer también pueden causar cojera y dolor.
4. Signos internos o sistémicos
Esté alerta a:
– Coughing, dificultad para respirar o tolerancia reducida al ejercicio
– Hinchazón abdominal o colapso repentino (podría estar relacionado con tumores con sangrado interno como el hemangiosarcoma)
– Encías pálidas, debilidad o desmayos.
– Vómitos persistentes, diarrea o cambios en la forma de beber y orinar.
Cuándo buscar atención urgente:
Si su perro pastor australiano se desploma repentinamente, tiene dificultad grave para respirar, muestra un abdomen que se hincha rápidamente o tiene encías muy pálidas, comuníquese con un veterinario de emergencia de inmediato.
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D. Consideraciones sobre el cuidado de perros pastores australianos mayores
Como perros de trabajo, los perros ganaderos australianos suelen permanecer activos hasta sus años de vejez, generalmente alrededor de los 8 a 9 años de edad y mayores. Los cambios propios del envejecimiento pueden superponerse con los signos del cáncer, por lo que es fundamental realizar un seguimiento cuidadoso.
1. Cómo afecta el envejecimiento a esta raza
Los cambios comunes relacionados con la edad incluyen:
– Pérdida muscular si disminuye la actividad
– Rigidez en las articulaciones o artritis, especialmente en caderas, rodillas y codos.
– Recuperación más lenta del ejercicio o lesiones menores
– Posibles cambios en la visión o la audición
Debido a que son tan motivados, los perros pastores mayores pueden continuar trabajando o jugando a pesar del dolor, lo que puede ocultar problemas de salud internos y ortopédicos.
2. Nutrición y condición corporal
Manteniendo una cuerpo delgado y musculoso es una de las mejores maneras de apoyar la longevidad:
– Elija una dieta de alta calidad adecuada a la edad de su perro, su nivel de actividad y cualquier condición diagnosticada.
– Procura tener una cintura visible y costillas que se sientan fácilmente debajo de una fina capa de grasa.
– Evite sobrealimentar con golosinas o sobras de la mesa, que pueden provocar obesidad y potencialmente aumentar el riesgo de algunos tumores.
Pregúntele a su veterinario sobre las revisiones periódicas. puntuación de la condición corporal y si una dieta específica para personas mayores o una fórmula de apoyo para las articulaciones tiene sentido para su perro.
3. Ajustes de ejercicio y actividad
Los perros pastores australianos mayores aún necesitan movimiento regular, pero debe ser:
– Consistente pero moderado – paseos diarios en lugar de intensos paseos de fin de semana
– Actividades de bajo impacto, como paseos controlados con correa, caminatas suaves y juegos basados en olfateo.
– Ajustar si se nota cojera, rigidez que dura más de un día o disminución del entusiasmo.
El ejercicio adecuado favorece la salud de las articulaciones, el control del peso y la resiliencia general, lo que puede ayudar al cuerpo a afrontar mejor las enfermedades si surgen.
4. Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor
Debido a que el dolor en las articulaciones puede enmascarar o imitar signos de cáncer (y viceversa), trabaje en estrecha colaboración con su veterinario para:
– Identificar y tratar la artritis u otros problemas ortopédicos.
– Considere la posibilidad de realizar imágenes (como radiografías) si el dolor no responde a las medidas básicas
– Analice opciones seguras para aliviar el dolor si es necesario.
Nunca le dé analgésicos a humanos sin supervisión veterinaria; algunos son muy peligrosos para los perros.
5. Intervalos de revisión y detección
Para una Perro pastor australiano mayor y sano, Muchos veterinarios recomiendan:
– Exámenes de bienestar cada 6 meses
– Análisis de sangre y orina anuales o semestrales
– Imágenes periódicas (radiografías o ecografías) según los hallazgos, la edad y el riesgo.
Los exámenes regulares permiten a su veterinario detectar cambios sutiles en el peso, los órganos o los ganglios linfáticos que pueden indicar cáncer temprano u otras enfermedades.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Si bien ningún cambio en el estilo de vida puede garantizar una vida libre de cáncer, apoyar la salud general de su perro pastor puede ayudar a reducir los factores de riesgo y mejorar la calidad de vida.
1. Mantener un peso saludable
El sobrepeso está relacionado con la inflamación y puede complicar muchas enfermedades, incluyendo algunos tipos de cáncer. Para mantener un peso saludable:
– Medir las porciones de comida en lugar de “calcularlas a ojo”
– Utilice golosinas bajas en calorías o sustituya parte de la comida diaria como recompensas de entrenamiento.
– Incorporar paseos diarios y juegos apropiados para la edad y la salud de las articulaciones.
2. Dieta e hidratación adecuadas
Una dieta equilibrada y completa es clave:
– Elija una marca reconocida o una dieta preparada en casa adecuadamente formulada y bajo supervisión veterinaria.
– Garantizar el acceso constante a agua fresca y limpia.
– Evite las dietas “anticancerígenas” no probadas que hacen promesas audaces; siempre hable sobre los cambios en la dieta con su veterinario, especialmente si a su perro le han diagnosticado un tumor.
3. Actividad física regular
El movimiento favorece la circulación, la digestión, el estado de ánimo y la masa muscular. Para los perros boyeros australianos:
– Combine el ejercicio físico con tareas mentales (como juegos de pastoreo, trabajo de olfato o juguetes de rompecabezas).
– Ajustar la intensidad según la edad pero mantener una rutina diaria.
4. Limitación de los riesgos ambientales
Cuando sea posible:
– Proporcionar sombra y evitar el sol más fuerte para ayudar a proteger la piel, especialmente las áreas con pelo más claro o fino.
– Limite la exposición al humo del tabaco, pesticidas fuertes y herbicidas.
– Almacene de forma segura productos químicos, venenos para roedores y fluidos para automóviles.
5. Uso reflexivo de suplementos y apoyo integral
Algunos propietarios exploran:
– Ácidos grasos omega-3 para el bienestar articular y general
– Ciertas vitaminas o mezclas de hierbas destinadas al apoyo inmunológico.
– Suplementos para las articulaciones como la glucosamina/condroitina
Si bien algunos de estos pueden favorecer la salud general, Ninguno debe considerarse una cura o un sustituto de la atención oncológica.. Siempre:
– Hable sobre cualquier suplemento con su veterinario.
– Evite los productos que prometen “curar” o “revertir” el cáncer.
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F. Atención integral opcional: complementar, no sustituir, el tratamiento veterinario
Para los perros ganaderos australianos que enfrentan tumores o cáncer, algunas familias optan por agregar enfoques integrativos u holísticos Además de la atención veterinaria convencional, estos pueden incluir:
– Acupuntura para favorecer la comodidad y la movilidad.
– Masaje suave o fisioterapia para mantener la fuerza y reducir la rigidez.
– Enfoques inspirados en la medicina tradicional china o a base de hierbas destinados a apoyar la vitalidad y la resiliencia
El objetivo de estos métodos suele ser: mejorar la comodidad, la calidad de vida y el equilibrio general, No debe sustituir la cirugía, la quimioterapia ni otros tratamientos recomendados por veterinarios. Es importante:
– Trabajar con un veterinario con experiencia en atención integral u holística.
– Mantener informados a todos los miembros del equipo de atención sobre cada terapia y suplemento.
– Vigile de cerca a su perro y ajuste los planes en función de los comentarios del veterinario.
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Conclusión
Los riesgos de cáncer en los perros boyeros australianos, incluyendo tumores de piel, hemangiosarcoma, linfoma y tumores mamarios en hembras no esterilizadas, se vuelven más importantes a medida que estas perras robustas y longevas alcanzan la vejez. Al estar atento a los signos tumorales en los perros boyeros australianos (como nuevos bultos, pérdida de peso o cambios sutiles de comportamiento) y buscar atención veterinaria inmediata, le brinda a su perro la mejor oportunidad de detección temprana. Colaborar con su veterinario para realizar controles de bienestar regulares, evaluaciones apropiadas para su edad y cuidados personalizados para la vejez ayuda a abordar los cánceres comunes en la raza y promueve una vida larga, activa y cómoda para su fiel compañero.
por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en los Maltés, los síntomas tempranos de tumores en los perros Maltés, los cánceres comunes en esta raza son temas en los que muchos dueños no piensan hasta que su perro ya es un senior. Sin embargo, entender cómo envejece esta pequeña raza de larga vida—y qué señales de advertencia observar—puede hacer una verdadera diferencia en la calidad de vida y la detección temprana.
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A. Resumen de la raza: El Maltés en un contexto de salud
El Maltés es una raza de juguete conocida por su suave pelaje blanco, su naturaleza afectuosa y su sorprendente personalidad audaz. Con un peso típico de 4 a 7 libras y una vida de 12 a 15 años o más, a menudo se les describe como compañeros animados, devotos y orientados a las personas.
Características clave que importan para la salud y el riesgo de cáncer:
– Tamaño: Raza de juguete, larga esperanza de vida, lo que significa más años para que se desarrollen enfermedades relacionadas con la edad (incluidos los tumores).
– Pelaje y color: Pelaje blanco puro y piel a menudo rosa o ligeramente pigmentada pueden contribuir a la sensibilidad a la exposición solar.
– Temperamento y estilo de vida: Generalmente perros de interior, a menudo llevados o paseados con correa; esto puede reducir algunos riesgos de lesiones pero no elimina los problemas de salud.
Los Maltés son no una de las razas con mayor riesgo de cáncer en general, pero estudios y experiencias clínicas sugieren que pueden ser más propensos a:
– Tumores mamarios (de mama), especialmente en hembras intactas
– Ciertos tumores de piel y orales
– Cánceres relacionados con la edad debido a su larga esperanza de vida
Conocer estas tendencias permite a los dueños ser más proactivos con el cribado y el cuidado de los seniors.
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B. Riesgos de Tumores y Cáncer para el Maltés
Si bien cualquier perro puede desarrollar cáncer, algunos patrones aparecen más a menudo en esta raza. A continuación se presentan varios de los tipos de tumores más comúnmente observados en Maltés, junto con explicaciones simples de los factores de riesgo.
1. Tumores mamarios (de mama)
En perras intactas de razas pequeñas, los tumores mamarios son muy comunes, y el Maltés no es una excepción.
– Quién está en riesgo: Hembras que nunca fueron esterilizadas, o esterilizadas más tarde en la vida.
– Why: La exposición a hormonas durante muchos ciclos de celo puede estimular el crecimiento del tejido mamario y cambios celulares anormales.
– Lo que los propietarios pueden notar: Nódulos firmes o suaves a lo largo de la “cadena” de glándulas mamarias (desde el pecho hasta la ingle), a veces únicos, a veces múltiples.
La esterilización temprana reduce significativamente el riesgo de tumores mamarios, pero no lo elimina por completo si se realiza más tarde. Cualquier bulto nuevo cerca de los pezones debe ser revisado de inmediato.
2. Tumores de la piel (benignos y malignos)
Los Maltés tienen piel pálida debajo de su pelaje blanco, que puede ser más sensible a la luz UV, especialmente en:
- Nariz
- Orejas
– Abdomen (si el pelo es fino)
– Áreas donde el pelo está cortado corto
Los tumores cutáneos comunes en razas pequeñas pueden incluir:
– Tumores de mastocitos
– Sarcomas de tejidos blandos
– Crecimientos benignos tales como lipomas (tumores grasos) o adenomas sebáceos
Aunque muchos bultos en la piel son inofensivos, algunos no lo son. Debido a que esta raza a menudo es aseada regularmente, los dueños están en una buena posición para detectar cambios en la piel temprano.
3. Tumores orales
Algunos informes sugieren que las razas pequeñas, incluyendo el Maltés, pueden estar sobrerrepresentadas en ciertos cánceres orales como el melanoma oral u otros tumores en la boca.
– Factores de riesgo: La enfermedad dental crónica, la inflamación y la edad pueden jugar un papel.
– Posibles señales: Mal aliento que empeora, sangrado de la boca, masas visibles en las encías o dificultad para comer.
Dado que los Maltés son propensos a problemas dentales en general, las revisiones bucales regulares son especialmente importantes.
4. Linfoma
El linfoma es un cáncer común en perros de muchas razas, y los Maltés no son una excepción.
– Qué es: Un cáncer de linfocitos, un tipo de glóbulo blanco.
– Donde puede aparecer: Ganglios linfáticos, bazo, hígado u otros órganos.
– Signos visibles para el dueño: Ganglios linfáticos hinchados debajo de la mandíbula, frente a los hombros o detrás de las rodillas, además de letargo, pérdida de peso o disminución del apetito.
5. Tumores urinarios y otros tumores relacionados con la edad
Los Maltés mayores también pueden desarrollar tumores en la vejiga, hígado, bazo u otros órganos, simplemente como resultado del envejecimiento y el desgaste celular con el tiempo. Estos pueden no ser específicos de la raza, pero la larga vida útil del Maltés significa que los dueños son relativamente más propensos a enfrentar tumores relacionados con la edad en algún momento.
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C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta
Los síntomas tempranos de tumores en los perros Maltés pueden ser sutiles al principio. Debido a que son pequeños y a menudo son cargados o mimados, los pequeños cambios pueden pasarse por alto o confundirse con “envejecer”.”
1. Bultos, protuberancias y cambios en la piel
Revisa a tu Maltés regularmente durante el aseo o mientras lo acaricias:
– Pasa tus manos suavemente por todo el cuerpo una vez al mes.
– Siente a lo largo de la cadena mamaria en las hembras.
– Mire la piel en las orejas, nariz y abdomen por:
– Nuevas manchas oscuras o rojas
– Costras o llagas que no sanan
– Áreas engrosadas o costrosas
Cuándo llamar a tu veterinario:
– Cualquier bulto que sea nuevo, esté creciendo, cambiando, sea doloroso o ulcerado
– Cualquier herida o costra que no sane en 2–3 semanas
2. Cambios de peso, apetito y energía
Debido a que los Maltés son pequeños, incluso pequeños cambios pueden ser significativos:
– Pérdida de peso no intencionada
– Disminución del apetito o selectividad que es nueva
– Letargo, dormir más o renuencia a jugar o caminar
– Jadeo más frecuente o parecer incómodo en reposo
Cambios repentinos o constantes durante unas pocas semanas justifican una visita al veterinario, especialmente en un perro de más de 7–8 años.
3. Movilidad, dolor y comportamiento
Los tumores que afectan los huesos, nervios u órganos internos pueden causar:
– Cojera o renguera
– Dificultad para saltar a los muebles
– Rigidez al levantarse
– Esconderse, irritabilidad o no querer ser tocado en ciertas áreas
Cualquier dolor persistente o problema de movilidad debe ser evaluado.
4. Sangrado, tos y otras señales de alerta
Esté atento a:
– Sangrado de la boca, nariz o recto
– Tos persistente o dificultad para respirar
– Esfuerzo para orinar o sangre en la orina
– Vómitos o diarrea que siguen recurriendo
Estos signos no significan que un perro tenga cáncer definitivamente, pero sí indican la necesidad de una evaluación veterinaria oportuna.
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D. Consideraciones de cuidado para mayores del Maltés
A medida que los Maltés envejecen, su riesgo de tumores y otras condiciones crónicas aumenta naturalmente. Un cuidado senior reflexivo puede ayudar a detectar problemas antes y mantenerlos cómodos.
1. Cómo el envejecimiento afecta a los Maltés
Los cambios típicos del envejecimiento incluyen:
– Metabolismo más lento y tendencia a ganar peso si la dieta no se ajusta
– Articulaciones más frágiles y posible artritis
– Disminución de la función de los órganos (riñones, hígado, corazón)
– Sistema inmunológico más débil y curación más lenta
Debido a que el cáncer es en gran medida una enfermedad de células más viejas, estos cambios relacionados con la edad pueden superponerse con un mayor riesgo de tumores.
2. Nutrición y condición corporal
Para los Maltés senior (a menudo comenzando alrededor de los 8–10 años):
– Apunta a un delgada pero no flaca condición corporal; deberías sentir las costillas fácilmente pero no verlas marcadamente.
– Utilice un dieta apropiada para personas mayores recomendado por su veterinario, teniendo en cuenta:
– Control de peso
– Salud dental
– Cualquier problema de riñón, hígado o corazón.
Evite las dietas drásticas. Si la pérdida de peso es involuntaria, esta es una razón para un chequeo, no solo un cambio en la alimentación.
3. Ajustes de ejercicio y actividad
La actividad suave y constante apoya la salud articular, la digestión y el estado de ánimo:
– Paseos cortos diarios
– Sesiones de juego ligeras en superficies no resbaladizas
– Evitar saltos de alto impacto desde camas o sofás (usar escaleras o rampas en su lugar)
Monitoree si hay tos, jadeo fuerte o cojera y discuta estos síntomas con su veterinario.
4. Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor
Los Maltés senior pueden mostrar dolor sutil:
– Vacilación antes de subir escaleras
– Renuencia a saltar
– Parecer “gruñón” cuando se les levanta
Discuta opciones como:
– Cambios ambientales (rampas, alfombras, ropa de cama blanda)
– Estrategias de manejo del dolor aprobadas por veterinarios
– Posibles suplementos de apoyo articular, solo bajo la guía de un veterinario
5. Intervalos de revisión y detección
Para un Maltés adulto saludable, los exámenes anuales son típicos. Una vez que se convierten en seniors:
- Considerar visitas de bienestar semestrales, particularmente después de los 8–10 años.
– Pregunte sobre exámenes de rutina como:
– Análisis de sangre y orina
– Evaluaciones dentales
– Imágenes (radiografías o ecografías) cuando estén indicadas
Estas visitas crean una línea base, por lo que los pequeños cambios son más fáciles de detectar e investigar temprano.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Ninguna estrategia puede garantizar que un Maltés nunca desarrolle cáncer, pero puedes reducir algunos riesgos y apoyar la resiliencia general.
1. Mantener un peso saludable
El exceso de grasa corporal está relacionado con la inflamación y puede aumentar el riesgo o la gravedad de varias enfermedades.
– Usa una taza medidora para la comida.
– Limite los premios altos en calorías.
– Pregunte a su veterinario sobre el rango de peso ideal de su perro y cómo lograrlo de manera segura.
2. Dieta e hidratación
Objetivo:
- A dieta completa y equilibrada apropiado para el tamaño, la edad y el estado de salud.
– Agua fresca disponible en todo momento.
– Evitar sobras de mesa altas en grasa con frecuencia, ya que pueden alterar el páncreas y añadir calorías innecesarias.
Algunos dueños exploran alimentos ricos en antioxidantes o ácidos grasos omega-3. Si bien estos pueden apoyar la salud general, no deben considerarse tratamientos para el cáncer. Siempre discuta los cambios en la dieta y los suplementos con su veterinario.
3. Actividad física regular
El movimiento apoya:
– Salud cardiovascular
– Función digestiva
– Masa muscular y función articular
– Bienestar mental
Incluso 2–3 paseos cortos más juego suave cada día pueden ser suficientes para muchos Maltés, ajustados a las habilidades de su perro.
4. Exposición al sol y al medio ambiente
Debido a su piel clara:
– Evite la exposición prolongada al sol del mediodía, especialmente para perros con pelajes delgados o áreas afeitadas.
– Use áreas sombreadas y limite el tiempo en superficies calientes.
– Hable con su veterinario antes de usar cualquier protector solar seguro para mascotas en áreas sensibles como la nariz y las orejas.
Minimiza la exposición a:
– Humo de segunda mano
– Productos químicos agresivos para el césped y limpiadores domésticos fuertes
– Pesticidas innecesarios en el jardín
Estas medidas pueden reducir la carga tóxica general, aunque no pueden garantizar la prevención.
5. Uso Reflexivo de Suplementos
Las áreas de interés común incluyen:
– Suplementos para el apoyo de las articulaciones
– Mezclas de bienestar general
– Productos a base de hierbas o de “apoyo inmunológico”
Estos deben ser:
– Seleccionados con orientación veterinaria
– Comprobado por seguridad, dosificación para razas de juguetes e interacciones con cualquier medicamento
Ningún suplemento debe usarse en lugar de trabajos diagnósticos o tratamientos convencionales recomendados por su veterinario.
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F. Apoyo Integral y Holístico (Sólo como complemento)
Algunas familias consideran enfoques integrativos para ayudar a su Maltés a sentirse lo mejor posible durante el tratamiento del cáncer o en sus años senior. Estos pueden incluir:
- Amable acupuntura Para apoyar la comodidad y la movilidad
– Masaje o fisioterapia para rigidez y mantenimiento muscular
– Cuidadosamente elegido apoyo nutricional o a base de hierbas, bajo un veterinario capacitado en medicina integrativa
El objetivo de estos enfoques es:
– Apoyar la vitalidad general
– Ayuda a controlar el estrés y el malestar.
– Complementar, no reemplazar, los diagnósticos modernos y la atención oncológica
Si está interesado en opciones integrativas, busque un veterinario con formación adicional en esta área y siempre coordine la atención con su veterinario principal o oncólogo veterinario.
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Conclusión
Los riesgos de cáncer en los Maltés, aunque no son los más altos entre todas las razas, son reales—especialmente para hembras intactas (tumores mamarios), perros mayores y aquellos con problemas dentales o de piel de larga data. Estar atento a los síntomas tempranos de tumores en los perros Maltés, como nuevos bultos, cambios en el peso o el apetito, y cambios sutiles en la energía o el comportamiento, le da la mejor oportunidad de detectar problemas antes. Con chequeos veterinarios regulares, atención senior consciente de la raza y hábitos de bienestar reflexivos, puede ayudar a su Maltés a disfrutar de tantos años saludables y cómodos con usted como sea posible.
por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en los perros de montaña de Berna, los síntomas tempranos de tumores en los Berners, los cánceres comunes en esta raza son preocupaciones que casi todos los amantes de los Berners eventualmente escuchan. Este gentil compañero gigante, desafortunadamente, tiene una de las tasas de cáncer documentadas más altas de todas las razas de perros, lo que hace que el cuidado informado y proactivo sea especialmente importante para su salud y comodidad a medida que envejecen.
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A. Resumen de la raza: Por qué los Berners necesitan atención especial
El perro de montaña de Berna es una raza grande de trabajo originaria de Suiza, conocida por su temperamento tranquilo y afectuoso y su impresionante pelaje tricolor. La mayoría de los adultos pesan entre 70 y 115 libras y miden entre 23 y 27.5 pulgadas a la altura del hombro. Son típicamente:
– Gentiles y pacientes con la familia
– Deseosos de complacer y entrenables
– Perros de energía moderada que disfrutan de la actividad al aire libre pero también aman relajarse con su gente
Desafortunadamente, su esperanza de vida promedio es más corta que la de muchas razas, a menudo alrededor de 7 a 9 años. Una de las principales razones es su susceptibilidad a ciertos tumores y cánceres.
Las investigaciones y las encuestas de salud de la raza muestran consistentemente que los Berners tienen:
- A alta incidencia de cánceres malignos, especialmente cánceres histiocíticos
– Una tendencia a desarrollar tumores a una edad relativamente más joven que muchas otras razas grandes
– Fuerte influencias genéticas sobre el riesgo de cáncer, debido en parte a un grupo genético relativamente limitado
Si bien no todos los Berners desarrollarán cáncer, los propietarios deben asumir que su perro puede estar en riesgo superior al promedio y planificar el monitoreo de salud a lo largo de la vida en consecuencia.
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B. Riesgos de tumores y cáncer en los perros de montaña de Berna
Cánceres comunes en esta raza
Los siguientes se encuentran entre los cánceres más reportados en los perros de montaña de Berna:
1. Sarcoma histiocítico / histiocitosis maligna
– Uno de los cánceres distintivos de la raza
– Puede afectar múltiples órganos (bazo, pulmones, ganglios linfáticos, huesos, piel)
– A menudo agresivo y puede propagarse rápidamente
2. Linfoma (linfosarcoma)
– Cáncer del sistema linfático
– Puede causar ganglios linfáticos agrandados, especialmente debajo de la mandíbula, frente a los hombros o detrás de las rodillas
– A veces afecta órganos internos o el tracto gastrointestinal
3. Osteosarcoma (cáncer de hueso)
– Más común en razas grandes y gigantes
– A menudo afecta los huesos largos de las patas
– Puede presentarse como cojera, dolor en las extremidades o hinchazón
4. Tumores de mastocitos
– Tumores cutáneos que pueden variar ampliamente en apariencia
– Pueden parecer bultos simples o verrugas, pero pueden ser malignos
– A veces pueden cambiar de tamaño, color o textura con el tiempo
5. Sarcomas de tejidos blandos
– Tumores que surgen de tejidos conectivos o blandos (músculo, grasa, tejido fibroso)
– A menudo aparecen como masas firmes y de crecimiento lento bajo la piel
No todos los bultos o cambios de salud significan cáncer, pero debido a la predisposición de la raza, cualquier hallazgo nuevo o inusual merece atención veterinaria inmediata.
Por qué los Berners tienen un mayor riesgo
Varios factores probablemente contribuyen al elevado riesgo de cáncer en los Perros de Montaña de Berna:
– Predisposición genética
Las líneas con un historial de ciertos cánceres (especialmente sarcoma histiocítico y linfoma) transmiten este riesgo a la descendencia. Los criadores responsables utilizan cada vez más datos de salud y, donde están disponibles, herramientas genéticas para reducir el riesgo, pero sigue siendo una gran preocupación en la raza a nivel mundial.
– Gran tamaño corporal
Las razas grandes y gigantes están sobrerrepresentadas en algunos cánceres, particularmente el osteosarcoma. Se cree que el crecimiento rápido y el mayor peso corporal juegan un papel.
– Factores del sistema inmunológico y celular
Los Berneses parecen tener vulnerabilidades específicas en el sistema inmunológico y la regulación celular que hacen que ciertos tipos de cáncer sean más probables. Estos aún se están estudiando y no son algo que los dueños puedan ver, pero subrayan la importancia de la detección temprana.
No puedes cambiar la genética de tu perro, pero puedes controlar el peso, el entorno y el monitoreo, que juntos pueden hacer una diferencia significativa en la comodidad y los resultados.
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C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta
Debido a los riesgos de cáncer en los perros de montaña de Berna, los síntomas tempranos de tumores en los Berneses no deben ser ignorados. Detectar cambios temprano te da a ti y a tu equipo veterinario la mejor oportunidad para ayudar a tu perro a sentirse mejor y vivir más tiempo, de manera más cómoda.
Signos físicos a los que prestar atención
Revisa a tu perro regularmente (mensualmente es un buen hábito) de la nariz a la cola para:
– Nuevos bultos o protuberancias
– Cualquier nueva masa en o bajo la piel
– Bultos existentes que crecen, cambian de forma, se enrojecen, se ulceran o se vuelven dolorosos.
– Bultos en la axila, ingle o alrededor de las glándulas mamarias
– Cambios de peso y apetito
– Pérdida de peso inexplicable a pesar de una alimentación normal o aumentada
– Pérdida de apetito o comer de manera selectiva durante más de unos pocos días
– Aumento de la sed y la micción también puede ser una señal de alerta
– Cambios en la energía y la movilidad
– Reticencia a hacer ejercicio o subir escaleras
– Cojera que no se resuelve, o dolor al moverse o ser tocado
– Rigidez, especialmente en un perro que anteriormente era activo
– Respiración y tos
– Tos persistente o dificultad para respirar
– Respiración más rápida en reposo o mayor esfuerzo con actividad leve
– Sangrado o secreción
– Hemorragias nasales sin traumatismo evidente
– Sangre en la orina o las heces, heces negras/pegajosas, o vómitos con sangre
– Secreción vaginal o peneana inusual
– Áreas hinchadas
– Ganglios linfáticos agrandados (debajo de la mandíbula, delante de los hombros, detrás de las rodillas)
– Hinchazón en una pierna, pecho o abdomen
Consejos para la monitorización en casa
– Crea un “mapa de bultos”
– Anota el tamaño y la ubicación de cualquier bulto y toma fotos con una regla para escala.
– Revisa mensualmente y lleva tus notas/fotos a las visitas al veterinario.
– Pesa a tu perro regularmente
– Usa una balanza en casa (pésate a ti mismo, luego a ti sosteniendo al perro y resta) o visita tu clínica veterinaria para pesajes rápidos.
– Observa patrones, no días aislados
– Una sola comida omitida puede no importar; el cambio continuo sí.
– Un descenso gradual en la resistencia, cojear repetidamente en la misma pierna o pérdida de peso progresiva son razones para ver al veterinario pronto.
Cuándo buscar atención veterinaria rápidamente
Contacte a su veterinario lo antes posible Si notas:
– Cualquier bulto o protuberancia nueva que no estaba allí antes
– Cojera que dure más de unos pocos días, especialmente con hinchazón o dolor
– Respiración rápida, tos o evidente dificultad para respirar
– Vómitos repetidos, diarrea o sangre en las heces/urina
– Caída repentina y marcada de energía, colapso o encías pálidas
No esperes a “ver si se va” cuando se trata de posibles signos de cáncer en un Berner. Exámenes y pruebas diagnósticas a tiempo son esenciales.
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D. Consideraciones sobre el cuidado de los perros de montaña berneses en edad avanzada
Los perros de montaña de Berna a menudo son considerados sénior alrededor de los 6–7 años, a veces incluso antes. El envejecimiento puede interactuar con el riesgo de cáncer, haciendo que el cuidado atento sea particularmente importante en estos años.
Cómo el envejecimiento afecta a los Berners
Los Berners mayores comúnmente desarrollan:
– Rigidez articular y artritis
– Reducción de la masa muscular
– Metabolismo más lento y tendencia a ganar peso.
– Menor tolerancia al calor y al ejercicio intenso
Debido a que el cáncer ya es más común en esta raza, cualquier nuevo síntoma en un Berner senior merece una mirada cuidadosa.
Nutrición y condición corporal
Para los Berners mayores:
– Apunta a un cuerpo delgado y fuerte
– Deberías poder sentir las costillas fácilmente con una ligera presión, pero no verlas de forma prominente.
– El peso extra estresa las articulaciones y puede contribuir a problemas metabólicos.
– Elige una dieta de alta calidad apropiado para adultos o seniors de razas grandes
– Una nutrición consistente y completa apoya la función inmunológica y la resiliencia general.
– Hable con su veterinario sobre si una fórmula para seniors, una dieta de soporte articular o un plan de alimentación personalizado es apropiado.
- Monitor apetito y hábitos alimenticios de cerca
– Los cambios graduales pueden ser pistas tempranas de enfermedades subyacentes.
Ajustes de ejercicios y actividades
- Continuar ejercicio diario y suave
– Paseos regulares, tiempo controlado sin correa o nadar pueden mantener la salud muscular y articular.
– Evite saltos intensos, giros bruscos o impactos repetitivos que puedan tensar las articulaciones.
– Ajuste según el clima y la movilidad
– Los Berners son sensibles al calor; haga ejercicio más en la frescura de la mañana o la tarde.
– Use rampas o alfombras para ayudar con pisos resbaladizos y entrar en coches.
Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor
– Consulte con su veterinario:
– Estrategias de soporte articular (medicación apropiada si es necesario, terapia física, manejo del peso)
– Opciones no farmacológicas como ejercicio controlado, cama cómoda y alfombrillas antideslizantes
El movimiento cómodo y sin dolor ayuda a los seniors a mantenerse activos, facilitando la detección de problemas sutiles como la cojera por tumores óseos.
Chequeos y exámenes veterinarios
Para los Berners mayores, considere:
– Exámenes de bienestar semestrales en lugar de una vez al año
– Periódico análisis de sangre, análisis de orina y posiblemente imágenes (como radiografías o ultrasonido) según las recomendaciones de su veterinario
– Las radiografías de tórax de referencia en perros mayores, especialmente si hay un historial de cáncer en la línea, pueden ser discutidas con su veterinario
Los chequeos regulares aumentan la posibilidad de que se detecten problemas antes causan síntomas severos.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Si bien ninguna rutina o producto puede garantizar que su Berner no desarrolle cáncer, un cuidado de apoyo y reflexivo puede ayudar a reducir algunos factores de riesgo y mejorar la calidad de vida.
Peso, dieta e hidratación
– Mantenga el peso ideal
– Los perros con sobrepeso tienen un mayor riesgo de varios problemas de salud, y el exceso de grasa corporal puede influir en la inflamación y el equilibrio hormonal.
– Proporcione una dieta equilibrada y completa
– Ya sea comercial o preparada en casa (bajo la guía de un nutricionista veterinario), asegúrese de que cumpla con todas las necesidades nutricionales.
– Proporcione acceso constante a agua fresca
– Una hidratación adecuada apoya la función renal, la digestión y la salud en general.
Actividad física regular
– La actividad diaria apoya:
– Metabolismo saludable
– Tono muscular y función articular
– Bienestar mental y reducción del estrés
Ajuste la actividad según la edad y la salud de su perro, pero trate de evitar un estilo de vida mayormente sedentario a menos que sea médicamente necesario.
Minimizar los riesgos ambientales
Cuando sea posible:
- Evitar humo de tabaco exposición
– Almacenar y usar productos químicos para el jardín, pesticidas y rodenticidas con cuidado, manteniendo a los perros alejados de áreas tratadas recientemente
- Usar protección solar estrategias para áreas de piel clara o poco peludas si su perro pasa largos períodos bajo un sol fuerte (pregunte a su veterinario por opciones seguras)
Suplementos y apoyo “natural”
Algunos propietarios exploran:
– Suplementos para el apoyo de las articulaciones
– Ácidos grasos omega-3
– Alimentos ricos en antioxidantes o suplementos de bienestar general
Estos pueden favorecer la salud general, pero:
- Ellos son curas para el cáncer y nunca deben reemplazar un diagnóstico o tratamiento apropiado.
– Siempre discuta cualquier suplemento, hierba o producto de venta libre con su veterinario primero para evitar combinaciones o dosis inseguras.
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F. Apoyo integral y holístico (como complemento, no como reemplazo)
La atención integrativa combina la medicina veterinaria convencional con enfoques adicionales de bienestar para apoyar al perro en su totalidad. Para los Berners con tumores o cáncer, algunas familias consideran:
– Acupuntura o terapias manuales suaves Para apoyar la comodidad y la movilidad
– Masaje o fisioterapia mantener la función y reducir la rigidez
– Reducción del estrés y enriquecimiento, como rutinas tranquilas, juegos mentales e interacción predecible y amorosa
Estos enfoques tienen como objetivo: apoyar la vitalidad y el confort, no para curar enfermedades. Cualquier plan de atención integrativa debe ser:
– Coordinada con su veterinario principal o un oncólogo veterinario
– Cuidadosamente adaptado a la condición individual de su perro
– Revisado regularmente para garantizar la seguridad y el beneficio
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Conclusión
Los perros de montaña de Berna enfrentan un riesgo notablemente alto de varios cánceres graves, incluyendo sarcoma histiocítico, linfoma, osteosarcoma y varios tumores de piel y tejidos blandos. Al estar alerta a las señales de advertencia tempranas—como nuevos bultos, cojera persistente, pérdida de peso o cambios en la energía—y asociándose estrechamente con su veterinario, puede mejorar en gran medida las posibilidades de detectar problemas a tiempo. Un cuidado senior reflexivo, exámenes de bienestar regulares y un monitoreo consciente de la raza ayudan a su Berner a disfrutar de tantos años cómodos y felices con usted como sea posible.
por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en Shelties, los signos tempranos de tumores en Shelties y los cánceres comunes en esta raza son temas que muchos dueños comienzan a preocuparse a medida que sus brillantes y sensibles compañeros envejecen. Comprender a qué puede ser propenso su perro pastor de Shetland, cómo detectar cambios sutiles y cómo apoyarlos en sus años senior puede hacer una verdadera diferencia tanto en la calidad como en la duración de la vida.
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A. Descripción general de la raza: El perro pastor de Shetland en un contexto de salud
El perro pastor de Shetland (Sheltie) es una raza de pastoreo de tamaño pequeño a mediano, que típicamente pesa entre 15 y 25 libras y mide entre 13 y 16 pulgadas a la altura del hombro. Son conocidos por:
– Alta inteligencia y capacidad de entrenamiento
– Fuerte lealtad y sensibilidad hacia sus familias
– Un denso pelaje doble y una apariencia distintiva de “mini-collie”
– Generalmente largas esperanzas de vida, a menudo de 12 a 14+ años con buenos cuidados
Debido a que tienden a vivir más que muchas razas grandes, los Shelties pasan más años en el rango de edad en el que los tumores y cánceres se vuelven más comunes. La raza no está en la parte más alta de las listas de riesgo de cáncer, pero al igual que la mayoría de los perros de raza pura, parecen tener una mayor incidencia de ciertos cánceres que los perros mestizos en algunos estudios.
Los patrones que pueden afectar el riesgo de tumores en Shelties incluyen:
– Tamaño pequeño a mediano (menos riesgo de cáncer óseo que las razas gigantes, pero riesgo similar para muchos otros cánceres)
– A menudo se mantienen como compañeros familiares en interiores, a veces con ejercicio limitado o exceso de peso
– Un trasfondo genético compartido con Collies y razas de pastoreo relacionadas, algunas de las cuales muestran tasas aumentadas de cánceres específicos como hemangiosarcoma y linfoma
En general, los Shelties se consideran una raza relativamente saludable, pero el cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en perros mayores, incluido este.
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B. Riesgos de tumores y cáncer en los shelties
Si bien cualquier tipo de cáncer puede ocurrir técnicamente, ciertos patrones se ven más a menudo en los perros pastores de Shetland y razas de construcción similar. A continuación se presentan algunos de los tipos de tumores más comúnmente reportados, descritos en términos prácticos y amigables para los dueños.
1. Hemangiosarcoma (cáncer de vasos sanguíneos)
El hemangiosarcoma es un cáncer agresivo de las células de los vasos sanguíneos, que a menudo afecta el bazo, el hígado o el corazón. Tiende a ocurrir en perros de mediana edad a mayores.
Por qué los Shelties pueden verse afectados:
– Algunas razas de pastoreo, incluidos los parientes de los Shelties, tienen tasas más altas de esta enfermedad.
– A menudo se desarrolla silenciosamente dentro del cuerpo, por lo que los dueños pueden no ver signos externos hasta que esté avanzado.
Los propietarios podrían notar primero lo siguiente:
– Debilidad repentina o colapso
– Encías pálidas
– Abdomen distendido
– Episodios en los que el perro parece “raro”, luego se recupera
Cualquier colapso repentino o letargo profundo en un Sheltie mayor es una emergencia y merece una evaluación veterinaria inmediata.
2. Linfoma (cáncer de linfocitos)
El linfoma es un cáncer de las células del sistema inmunológico y puede aparecer como ganglios linfáticos agrandados, afectación de órganos o enfermedad interna más sutil.
Factores que pueden influir en el riesgo:
– Muchas razas puras, incluidas las razas de pastoreo, parecen estar sobrerrepresentadas en comparación con las razas mestizas.
– Las exposiciones ambientales (como algunos productos químicos para césped) están siendo estudiadas como posibles contribuyentes en perros susceptibles.
Lo que los dueños pueden ver:
– Hinchazón firme e indolora debajo de la mandíbula, frente a los hombros o detrás de las rodillas
– Pérdida de peso inexplicable
– Disminución del apetito o energía
Estos signos no son un diagnóstico, pero son razones para una cita veterinaria oportuna.
3. Tumores de mastocitos y otros tumores de la piel
El denso pelaje de los Shelties puede ocultar cambios en la piel, lo que significa que los tumores de piel pueden pasar desapercibidos hasta que sean más grandes o estén irritados.
Los tumores de piel más comunes en esta raza incluyen:
– Tumores de mastocitos (un tipo de cáncer de células inmunitarias)
– Sarcomas de tejidos blandos (tumores de tejido conectivo)
– Crecimientos benignos como lipomas (bultos grasos)
Factores contribuyentes:
– Edad: Los bultos en la piel son mucho más comunes en perros de mediana edad y mayores.
– Pelaje: El pelaje grueso puede dificultar los chequeos regulares, por lo que los bultos pueden encontrarse más tarde.
Los propietarios deben hacer evaluar cualquier nuevo bulto o protuberancia, incluso si parece pequeño o inofensivo.
4. Tumores mamarios (en hembras intactas)
Las Shelties no esterilizadas, especialmente aquellas que han tenido varios ciclos de celo o camadas, tienen un mayor riesgo de tumores de glándulas mamarias.
Puntos a saber:
– La esterilización temprana (antes o poco después del primer celo) reduce significativamente el riesgo.
– No todos los tumores mamarios son malignos, pero todos merecen atención veterinaria.
Los propietarios pueden notar:
– Nódulos pequeños y firmes a lo largo del abdomen, cerca de los pezones
– Cadenas de pequeños bultos que aumentan lentamente
– Secreción, enrojecimiento o ulceración sobre una glándula mamaria en casos más avanzados
5. Tumores orales y nasales
Las razas de hocico largo como los Shelties pueden tener un patrón ligeramente diferente de tumores en la cabeza y la boca en comparación con las razas de hocico corto.
Preocupaciones potenciales:
– Tumores orales (incluyendo melanomas, sarcomas u otras masas)
– Tumores nasales que causan secreción nasal crónica o hemorragias nasales
Debido a que los Shelties son a menudo estoicos, pueden ocultar el dolor relacionado con la masticación o la incomodidad nasal, lo que hace que las revisiones regulares de la boca y la nariz sean importantes.
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C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta
La detección temprana es una de las herramientas más importantes que tienen los dueños. Aunque no puedes prevenir todos los cánceres, notar cambios temprano a menudo proporciona más opciones.
Revisiones del cuerpo y la piel en casa
Una vez al mes, pasa tus manos metódicamente sobre tu Sheltie desde la nariz hasta la cola, separando el pelaje para que puedas ver la piel. Busca y siente por:
– Nuevos bultos o protuberancias de cualquier tamaño
– Cambios en el tamaño, forma, color o textura de las masas existentes
– Llagas que no cicatrizan o que forman costras repetidamente
– Áreas de calor, sensibilidad o pérdida de pelo sin una causa obvia
Mantén un cuaderno simple o un registro en el teléfono donde anotes:
– Fecha de hallazgo
– Ubicación (por ejemplo, “bulto del tamaño de un guisante, lado derecho del pecho, debajo del pelaje”)
– Tamaño aproximado
– Cualquier cambio de mes a mes
Si un bulto aparece repentinamente, crece rápidamente, cambia de apariencia o molesta a tu perro, programa una visita al veterinario en lugar de esperar.
Señales de advertencia de todo el perro
Más allá de los bultos, observa cambios más amplios que pueden señalar un tumor u otra enfermedad grave:
– Cambios de peso y apetito
– Pérdida de peso gradual a pesar de comer normalmente
– Pérdida de apetito o selectividad durante varios días
– Aumento de la sed y la micción.
– Energía y comportamiento
– Fatiga inusual o renuencia a jugar o caminar
– Escondite, inquietud o nueva ansiedad
– Dificultad para levantarse, saltar o usar escaleras
– Respiración y circulación
– Tos persistente sin causa evidente
– Respiración rápida en reposo
– Encías pálidas o episodios de colapso o desmayo aparente
– Cambios digestivos y de eliminación
– Vómitos o diarrea que duran más de uno o dos días
– Esfuerzo para orinar o defecar
– Sangre en la orina, heces o saliva
Cuándo buscar atención veterinaria
Comuníquese con su veterinario de inmediato si nota:
– Cualquier bulto nuevo que crezca, cambie o parezca doloroso.
– Ganglios linfáticos agrandados (hinchazones firmes debajo de la mandíbula, frente a los hombros o detrás de las rodillas)
– Pérdida de peso inexplicada, apetito reducido o baja energía que dura más de unos pocos días
– Colapso repentino, encías pálidas o letargo severo (emergencia)
– Tos persistente, dificultad para respirar, hemorragias nasales o secreción nasal crónica
Su veterinario puede recomendar pruebas como aspiraciones con aguja fina, biopsias, análisis de sangre o imágenes para entender qué está sucediendo. Estas pruebas son sobre la recopilación de información, no automáticamente sobre tratamiento agresivo.
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D. Consideraciones sobre el cuidado de los shelties para personas mayores
A medida que los Shelties entran en sus años senior—generalmente alrededor de los 8–9 años—sus cuerpos y necesidades cambian. Un cuidado senior reflexivo puede mejorar la comodidad y ayudar a detectar problemas, incluidos tumores, más pronto.
Riesgo de envejecimiento y cáncer en Shelties
Debido a que los Shelties a menudo viven hasta su adolescencia, pasan más años en el rango de edad de “mayor riesgo” para muchos cánceres. El envejecimiento también trae:
– Metabolismo más lento y aumento de peso más fácil
– Rigidez por artritis, especialmente en perros activos o de rendimiento
– Problemas potenciales del corazón, riñones o endocrinos que complican el cuidado del cáncer
El monitoreo se vuelve más importante, no menos, a medida que envejecen.
Nutrición y condición corporal
Para Shelties mayores:
– Apunte a mantenerlos delgados pero no en bajo peso. Debería poder sentir las costillas fácilmente sin verlas prominentemente.
– Pregunte a su veterinario cuál es la puntuación de condición corporal (BCS) ideal para su perro.
– Discuta si una dieta para seniors o de soporte articular es apropiada según su salud.
El exceso de peso aumenta la tensión en las articulaciones y puede promover la inflamación, lo cual no es ideal para el bienestar general o el riesgo de cáncer.
Ajustes de ejercicio y actividad
Los Shelties permanecen mentalmente agudos y a menudo quieren mantenerse activos hasta bien entrada la vejez.
Considerar:
– Paseos más cortos y frecuentes en lugar de salidas largas y extenuantes
– Juego suave, trabajo de nariz o juguetes de rompecabezas para mantener su mente ocupada
– Evitar actividades de alto impacto (saltos repetitivos, giros bruscos) que estresen las articulaciones
Si su perro de repente se niega a realizar actividades habituales, esto puede ser una señal de alerta de dolor o enfermedad, incluidos tumores potenciales.
Cuidado de las articulaciones y concientización sobre el dolor
Los Shelties mayores comúnmente desarrollan artritis o rigidez espinal.
Los dueños pueden apoyar el confort mediante:
– Usar pisos o alfombras antideslizantes en áreas comunes
– Proporcionar camas bien acolchadas y de apoyo
– Usar rampas o escalones para acceder a coches y muebles
Discuta estrategias de control del dolor y soporte articular con su veterinario. Nunca inicie medicamentos para el dolor o suplementos sin orientación, ya que algunos pueden interactuar con otras condiciones o tratamientos.
Chequeos y exámenes veterinarios
Para Shelties adultos saludables, los exámenes de bienestar anuales son típicos. Para los mayores, muchos veterinarios recomiendan:
– Exámenes cada 6 meses
– Análisis de sangre y orina de rutina para monitorear la función de los órganos.
– Imágenes periódicas (como radiografías o ultrasonido) cuando lo indique la edad, raza o síntomas
Estas visitas son momentos ideales para revisar cualquier bulto nuevo, cambios en la energía o el apetito, y para actualizar un plan que se ajuste a la etapa de vida de su perro.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Ninguna medida de estilo de vida puede garantizar una vida libre de cáncer, pero buenas prácticas de salud general pueden ayudar a reducir ciertos riesgos y apoyar la resiliencia de su Sheltie.
Gestión del peso
Mantener un peso saludable es uno de los pasos más importantes que puede tomar:
– Medir las comidas en lugar de darlas libremente.
– Use golosinas con moderación; considere parte de la ración diaria de comida como recompensas de entrenamiento.
– Ajuste las porciones cuando cambien los niveles de actividad (por ejemplo, en invierno o con la edad).
Dieta e hidratación adecuadas
La nutrición de alta calidad apoya la función inmunológica y la salud de los órganos.
– Elija una dieta completa y equilibrada adecuada a la edad y estado de salud de su perro.
– Asegúrese de que siempre haya agua fresca disponible; controle los cambios en la sed.
– Discuta cualquier dieta casera, cruda o especial con su veterinario para evitar desequilibrios.
Actividad física regular
El ejercicio moderado y constante ayuda a:
– Mantener la masa muscular y la movilidad articular
– Mantener un peso saludable
– Reduzca el estrés y el aburrimiento, que pueden afectar la salud general.
Adapta el ejercicio a la edad y condición de tu Sheltie: paseos enérgicos, caminatas suaves y juegos controlados son a menudo ideales.
Minimizar los riesgos ambientales
Aunque la investigación está en curso, algunos posibles factores de riesgo ambiental incluyen:
– Ciertos productos químicos para césped y jardín
– Humo de tabaco de segunda mano
– Exposición excesiva al sol en piel ligeramente pigmentada (por ejemplo, áreas expuestas en la nariz o el vientre)
Pasos prácticos:
– Utiliza tratamientos para césped seguros para mascotas cuando sea posible, y mantén a los perros alejados de las áreas tratadas hasta que estén completamente secas.
– Evita fumar cerca de tu perro.
– Proporciona sombra y limita la exposición al sol a mediodía, especialmente para perros con piel clara o pelaje escaso en algunas zonas.
Uso responsable de suplementos y productos “naturales”
Algunos propietarios exploran opciones de apoyo como:
– Ácidos grasos omega-3 para el apoyo general de la inflamación
– Suplementos de soporte articular para perros mayores
– Productos a base de hierbas o hongos comercializados para “apoyar el sistema inmunitario”
Advertencias importantes:
– Estos productos nunca deben usarse como un tratamiento independiente para cáncer sospechado o diagnosticado.
– La calidad y la dosificación varían ampliamente entre marcas.
– Siempre discute cualquier suplemento o producto herbal con tu veterinario antes de comenzarlo, especialmente si tu perro tiene condiciones de salud existentes o está bajo medicación.
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F. Cuidado Integrativo: Apoyando al Perro en Su Totalidad (Opcional pero a Menudo Útil)
Los enfoques integrativos u holísticos pueden complementar a veces la atención veterinaria convencional al centrarse en la comodidad, la resiliencia y el bienestar general.
Ejemplos de estrategias de apoyo, no de reemplazo, incluyen:
– Acupuntura o láser terapéutico para ayudar a manejar el dolor o mejorar la comodidad en algunos perros, cuando lo recomiende un veterinario capacitado.
– Trabajo corporal suave (como el masaje guiado por veterinarios) para apoyar la relajación y la movilidad.
– Conceptos tradicionales de bienestar (como ideas inspiradas en la Medicina Tradicional China sobre el equilibrio y la vitalidad) utilizadas junto con, no en lugar de, diagnósticos y tratamientos estándar.
Estos métodos:
– Deben ser supervisadas por un veterinario familiarizado tanto con el cuidado convencional como con el integrativo.
– Están dirigidas a la calidad de vida, la comodidad y el apoyo a la resiliencia general del cuerpo, no a curar el cáncer.
– Trabaja mejor como parte de un plan coordinado creado por ti y tu equipo veterinario.
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Conclusión
Los riesgos de cáncer en Shelties, los signos tempranos de tumores en Shelties, los cánceres comunes en esta raza y cómo se intersectan con el envejecimiento son todos temas importantes para los dueños de este perro pastor sensible y de larga vida. Mientras que cánceres como hemangiosarcoma, linfoma, tumores de piel y tumores mamarios pueden ocurrir, las revisiones regulares en casa y las visitas veterinarias oportunas mejoran enormemente las probabilidades de detectar problemas a tiempo. Al mantener a tu Sheltie delgado, activo y bien monitoreado—especialmente en los años senior—y al colaborar estrechamente con tu veterinario, le das a tu perro la mejor oportunidad para una vida larga, cómoda y bien apoyada.
por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en los Havaneses, los síntomas tempranos de tumores en perros Havaneses y los cánceres comunes en esta raza son temas que muchos dueños no consideran hasta que algo parece “fuera de lugar” con su perro. Comprender cómo pueden aparecer tumores y cáncer en esta pequeña y alegre raza de compañía puede ayudarle a actuar más pronto, trabajar estrechamente con su veterinario y darle a su Havanés la mejor calidad de vida posible a medida que envejece.
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A. Descripción general de la raza
El Havanés es una raza de juguete pequeña y robusta conocida por su temperamento amigable, juguetón y orientado a las personas. Con un peso típico de 7 a 13 libras y una altura de 8.5 a 11.5 pulgadas, son perros de regazo con energía moderada y un pelaje sedoso, a menudo largo. Suelen ser cariñosos, buenos con las familias y se adaptan bien a la vida en apartamentos o ciudades.
La esperanza de vida promedio varía de aproximadamente 13 a 15 años, y muchos Havaneses se mantienen activos bien entrados en sus años senior. Al igual que muchas razas pequeñas, pueden ser propensos a enfermedades dentales, problemas de rodillas (como rótulas luxadas) y a veces condiciones oculares y cardíacas. En general, la raza a menudo se considera relativamente saludable, pero al igual que la mayoría de los perros que viven hasta sus adolescentes, los tumores y el cáncer se vuelven más comunes con la edad.
La evidencia sigue evolucionando, pero actualmente no se conoce a los Havaneses como una de las razas de mayor riesgo para el cáncer. Sin embargo, su pequeño tamaño, larga esperanza de vida y ciertas tendencias genéticas pueden hacer que sean algo más propensos a desarrollar tipos particulares de tumores, especialmente en la vejez.
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B. Riesgos de tumores y cáncer en esta raza
Si bien cualquier perro puede desarrollar cáncer, ciertos patrones se ven más a menudo en razas pequeñas y longevas como el Havanés. A continuación se presentan algunos de los Cánceres más comunes en esta raza que los dueños deben tener en cuenta.
1. Tumores de la piel y del tejido subcutáneo
Las razas pequeñas desarrollan frecuentemente bultos en o debajo de la piel, y los Havaneses no son una excepción. Estos pueden incluir:
– Tumores grasos benignos (lipomas)
– Quistes sebáceos o foliculares
– Tumores de mastocitos (que pueden ser benignos o malignos)
– Otros cánceres de piel como sarcomas de tejidos blandos
El largo pelaje del Havanés a veces puede ocultar pequeños bultos hasta que son más grandes. Esto significa que los chequeos regulares son particularmente importantes.
2. Tumores mamarios (de mama)
Las Havaneses intactas (no esterilizadas) corren el riesgo de tumores mamarios a medida que envejecen. Estos pueden ser benignos o malignos, y el riesgo aumenta significativamente:
– Con cada ciclo de celo antes de la esterilización
– En hembras de mediana edad a mayores
Debido a que los Havaneses a menudo llegan a sus años senior en buena condición, los tumores mamarios pueden ser un problema en hembras no esterilizadas o esterilizadas tardíamente.
3. Tumores orales y dentales
Las razas de juguete, incluyendo los Havaneses, son propensas a enfermedades dentales severas. La inflamación crónica, la infección y la acumulación de sarro pueden, con el tiempo, estar asociadas con:
– Masas orales en las encías, labios o lengua
– Quistes y tumores relacionados con los dientes
– Cánceres orales malignos (menos comunes, pero serios cuando están presentes)
Debido a que sus bocas son pequeñas y a menudo están abarrotadas, los problemas pueden ser difíciles de ver sin un examen cuidadoso.
4. Linfoma
El linfoma puede ocurrir en cualquier raza y es uno de los cánceres más diagnosticados en perros en general. En los Havaneses, puede aparecer como:
– Ganglios linfáticos agrandados (debajo de la mandíbula, delante de los hombros, detrás de las rodillas)
– Enfermedad generalizada (pérdida de peso, baja energía, poco apetito)
No hay evidencia sólida de que los Havaneses tengan una predisposición extrema, pero su larga esperanza de vida significa que pueden vivir lo suficiente para desarrollar esta condición.
5. Tumores testiculares y prostáticos
En Havaneses machos intactos, especialmente en los mayores, el riesgo de:
– Tumores testiculares
– Agrandamiento de la próstata o tumores
aumenta con la edad. Los perros criptórquidos (aquellos con testículos retenidos que nunca descendieron) tienen un riesgo particularmente alto de tumores en el testículo no descendido.
Rasgos de raza que influyen en el riesgo
Algunos aspectos de la biología y el estilo de vida de los Havaneses pueden afectar el riesgo de tumores:
– Larga esperanza de vida da más tiempo para que las células adquieran cambios que pueden llevar al cáncer.
– Tamaño de raza toy está asociado con ciertos cánceres (como tumores mamarios y tumores orales) que se ven más en perros pequeños.
– Tipo de pelaje (pelo largo y denso) puede ocultar bultos tempranos y cambios en la piel.
– Estilo de vida en interiores puede reducir algunas exposiciones ambientales pero puede aumentar otras (como el humo de segunda mano, productos químicos del hogar).
Ninguno de estos factores garantiza cáncer, pero ayudan a explicar qué deben vigilar los propietarios.
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C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta
Estar alerta a los síntomas tempranos de tumores en perros Havaneses puede hacer una gran diferencia. Muchos cánceres son más tratables y manejables cuando se detectan antes.
1. Bultos, protuberancias y cambios en la piel
Revisa a tu Havanés de la nariz a la cola regularmente, especialmente a medida que envejecen. Observa:
– Nuevos bultos debajo o sobre la piel
– Bultos existentes que:
– Crecer rápidamente
– Cambiar la forma o la textura
– Se enrojecen, se ulceran o comienzan a sangrar.
– Áreas donde el pelaje se vuelve delgado, escamoso o descolorido
Consejo para usar en casa:
Realiza un “chequeo de masaje mensual” al acicalar o acariciar. Usa las yemas de los dedos para sentir a lo largo del cuello, pecho, abdomen, patas y cola. Toma nota del tamaño y la ubicación de cualquier bulto. Si encuentras algo nuevo o en cambio, haz una cita con el veterinario.
2. Cambios en el apetito o el peso
Los cambios sutiles pueden ser importantes, especialmente en perros pequeños donde incluso una pérdida de un libra es significativa:
– Comer menos, picar la comida o volverse de repente exigente
– Comer normalmente pero seguir perdiendo peso
– Aumento de la sed o la micción sin explicación
Cualquier cambio persistente en el apetito o el peso que dure más de una o dos semanas merece una visita al veterinario.
3. Letargo, dolor o problemas de movilidad
Los Havaneses son típicamente activos y juguetones. Las señales de advertencia incluyen:
– Dormir más de lo habitual o perder interés en jugar
– Reticencia a saltar sobre los muebles o navegar escaleras
– Cojeando, rigidez o dificultad para levantarse
– Gritos inexplicables o proteger un área determinada cuando se toca
No todo dolor o rigidez equivale a cáncer; las enfermedades articulares también son comunes, pero el dolor que persiste o empeora debe ser evaluado.
4. Tos, Cambios en la Respiración o Problemas Digestivos
Algunos tumores internos afectan los pulmones, abdomen o tracto digestivo:
– Tos persistente o dificultad para respirar
– Abdomen hinchado o distensión abdominal visible
– Vómitos o diarrea que continúan por más de unos pocos días
– Esfuerzo para orinar o defecar, o sangre en la orina o las heces
5. Cambios en la Boca, Ojos y Área Anal
Para los Havaneses, la cara y la parte trasera también merecen una inspección regular:
– Mal aliento que empeora repentinamente
– Sangrado de la boca, o masas en las encías o lengua
– Hinchazón ocular, enrojecimiento persistente o masas visibles
– Bultos alrededor del ano, vulva o prepucio
Cuándo buscar atención veterinaria con prontitud
Comuníquese con su veterinario de inmediato si nota:
– Cualquier bulto nuevo que aparezca de repente o crezca rápidamente
– Sangrado de la nariz, boca, recto o genitales
– Cambio de comportamiento marcado, dolor severo o colapso
– Pérdida de peso rápida o negativa a comer durante más de 24–48 horas
No estás tratando de decidir qué es el bulto; solo necesitas que lo revisen. Solo un veterinario, a veces con pruebas de laboratorio, puede distinguir entre crecimientos benignos y malignos.
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D. Consideraciones sobre el cuidado de los perros habaneros en la tercera edad
A medida que los Havaneses entran en sus años senior (a menudo alrededor de los 8–10 años), un cuidado reflexivo puede ayudar a detectar problemas temprano y mantenerlos cómodos incluso si se desarrollan tumores o cáncer.
Envejecimiento y riesgo de cáncer
Las células envejecidas son más propensas a errores al dividirse, y los sistemas de reparación del cuerpo naturalmente disminuyen con la edad. Para una raza de larga vida, esto significa:
– El riesgo de tumor aumenta significativamente en sus últimos años
– Un perro que “siempre fue saludable” aún puede desarrollar cáncer más adelante en la vida
– El monitoreo regular se vuelve más importante, no menos, a medida que envejecen
Nutrición y condición corporal
Mantener un peso corporal saludable y delgado es uno de los pasos más importantes que puedes tomar:
– Evita que tu Havanés se vuelva obeso; deberías poder sentir las costillas fácilmente bajo una delgada capa de grasa.
– Pregunta a tu veterinario si una dieta específica para seniors o de apoyo articular es apropiada.
– Monitorea el peso corporal en casa cada 1–2 meses, ya que los pequeños cambios son más fáciles de detectar en un perro pequeño.
Ajustes de ejercicio y actividad
Los Havaneses suelen disfrutar de paseos y sesiones de juego cortas hasta bien entrada la vejez:
– Continúa con ejercicio diario de bajo impacto (paseos cortos, juegos suaves).
– Evitar el sobreesfuerzo en calor o frío extremos.
– Observa la fatiga o la cojera y acorta la actividad si es necesario.
El movimiento regular apoya la salud del corazón, la salud articular y el control del peso, lo que indirectamente apoya la resiliencia si ocurre una enfermedad.
Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor
Los problemas articulares pueden ser comunes en Havaneses mayores:
– Pregunta a tu veterinario sobre opciones adecuadas de control del dolor si notas rigidez.
– Discuta si los suplementos articulares o las dietas que apoyan la movilidad son adecuados; nunca comience con suplementos sin la opinión del veterinario.
– Use alfombras o tapetes antideslizantes y rampas/peldaños para ayudarles a acceder a muebles o coches de manera más segura.
Intervalos de revisión y detección
Para los Havaneses mayores, considere:
– Exámenes de bienestar semestrales (cada 6 meses)
– Análisis de sangre y orina de rutina según lo recomendado
– Revisiones y limpiezas dentales regulares
– Imágenes periódicas (radiografías o ultrasonido) si su veterinario lo sugiere según los hallazgos del examen
Debido a que los perros envejecen más rápido que los humanos, un intervalo de 6 meses en un senior es similar a varios años en una persona. Estas visitas pueden detectar pequeños cambios antes de que se conviertan en serios.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Si bien nada puede garantizar la prevención, puede reducir algunos factores de riesgo y fortalecer la salud general de su Havanés.
Control de peso y dieta
– Mantenga a su perro en condición corporal ideal—delgado pero no flaco.
– Alimente con una dieta completa y equilibrada formulada para razas pequeñas.
– Evite los premios excesivos y las sobras de la mesa; use recompensas saludables y bajas en calorías.
– Asegúrese de que tenga acceso constante a agua fresca para apoyar la función orgánica.
Cualquier cambio importante en la dieta debe discutirse con su veterinario, especialmente para seniors o perros con condiciones médicas existentes.
Actividad física regular
– Paseos diarios, juegos suaves y enriquecimiento mental (entrenamiento, juguetes de rompecabezas) mantienen a su Havanés en forma.
– La actividad constante apoya el metabolismo, la salud articular y la función inmunológica.
– Evite picos de ejercicio de “guerrero de fin de semana”; la consistencia es más segura que los estallidos intensos ocasionales.
Minimizar los riesgos ambientales
Siempre que sea posible, limite la exposición a:
– Humo de segunda mano
– Productos químicos o pesticidas agresivos para el césped
– Exposición excesiva al sol en piel ligeramente pigmentada (por ejemplo, narices o áreas de vientre escasamente peladas)
Si su Havanés pasa mucho tiempo al aire libre, pregunte a su veterinario sobre estrategias sensatas de protección solar.
Uso reflexivo de suplementos y apoyo integral
Algunos propietarios exploran:
– Ácidos grasos omega-3 para el bienestar general
– Ciertas vitaminas o antioxidantes
– Productos a base de hierbas o de “apoyo inmunológico”
La evidencia para muchos de estos es mixta, y son no curas para el cáncer. Antes de comenzar cualquier suplemento, hable con su veterinario para asegurarse de que sea seguro, apropiado para el estado de salud de su perro y compatible con cualquier medicamento.
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F. Atención integral opcional: complementar, no sustituir, el tratamiento veterinario
Algunas familias están interesadas en combinar la oncología veterinaria convencional con enfoques suaves y holísticos. Estos pueden incluir:
– Acupuntura para comodidad y manejo del dolor
– Masaje o trabajo corporal suave para apoyar la movilidad y la relajación
– Marcos de bienestar tradicionales (como ideas inspiradas en la MTC) destinados a apoyar la vitalidad y el equilibrio
– Reducción consciente del estrés a través de rutinas predecibles, entornos tranquilos y estimulación mental adecuada
Estos enfoques pueden ayudar a algunos perros a sentirse mejor en general, pero deben nunca ser vistos como sustitutos de pruebas diagnósticas, cirugía, quimioterapia, radiación u otros tratamientos recomendados por un veterinario o oncólogo veterinario. Si está interesado en el cuidado integrativo, busque un veterinario capacitado en estas modalidades para garantizar la seguridad y el cuidado coordinado.
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Conclusión
Los Havaneses son compañeros longevos y amorosos, y con ese regalo viene una mayor probabilidad de encontrar tumores o cáncer más adelante en la vida. Al comprender los riesgos de cáncer en los Havaneses, reconocer los síntomas tempranos de tumores en los perros Havaneses y conocer los cánceres más comunes en esta raza, puede actuar rápidamente cuando algo cambia. Revisiones regulares en casa, exámenes de bienestar consistentes para mayores y una estrecha colaboración con su veterinario ofrecen a su Havanés la mejor oportunidad para una detección temprana y la más alta calidad de vida posible a lo largo de sus años dorados.
por TCMVE | 14 de diciembre de 2025 | Cáncer y tumores en perros
Los riesgos de cáncer en los Boston Terriers, los síntomas de tumores en los Boston Terriers y los cánceres comunes en esta raza son temas críticos para cualquier propietario que quiera mantener a su pequeño “Caballero Americano” lo más saludable y cómodo posible. Aunque estos perros compactos y cariñosos son generalmente robustos, tienen algunos patrones de raza que influyen en los tipos de tumores y cánceres que pueden desarrollar, especialmente a medida que envejecen. Comprender esos patrones puede ayudarle a detectar cambios más temprano y trabajar en estrecha colaboración con su veterinario para proteger la calidad de vida de su perro.
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A. Descripción general de la raza
Los Boston Terriers son perros de compañía pequeños y musculosos, que generalmente pesan entre 10 y 25 libras. Son conocidos por su pelaje similar a un esmoquin, grandes ojos expresivos y un temperamento alegre y orientado a las personas. La mayoría vive alrededor de 11 a 13 años, aunque muchos alcanzan la mitad de sus años con buenos cuidados.
Rasgos clave que importan para la salud a largo plazo:
– Forma de cabeza braquicéfala (de nariz corta) – puede afectar la respiración, la tolerancia al ejercicio y a veces la estructura del cerebro.
– Pelaje corto y liso y piel delgada – los bultos en la piel y subcutáneos (debajo de la piel) son relativamente fáciles de sentir.
– Fuerte vínculo humano y estilo de vida en interiores – a menudo ayuda a los propietarios a notar cambios sutiles en el comportamiento.
Se sospecha o se informa que los Boston Terriers tienen una mayor incidencia de ciertos tipos de tumores, especialmente:
– Tumores de mastocitos (MCT) de la piel
– Tumores cerebrales (como gliomas y meningiomas) en algunas líneas
- Varios tumores de piel y tejidos blandos, como ocurre con muchas razas pequeñas
No todos los Boston Terriers desarrollarán un tumor, pero conocer las tendencias de la raza te ayuda a estar atento a los problemas antes de que se vuelvan avanzados.
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B. Riesgos de tumores y cáncer en esta raza
1. Tumores de mastocitos (MCT)
Los tumores de mastocitos están entre los cánceres de piel más comunes en los Boston Terriers. Pueden:
– Aparecer como bultos pequeños, elevados o planos en o debajo de la piel
– Parecer “picaduras de insectos” inofensivas o bultos de grasa al principio
– A veces cambiar de tamaño rápidamente (hinchazón, luego reducción)
La tendencia de la raza sugiere un componente genético, similar a los boxers y algunas otras razas de pelo corto. La buena noticia es que los MCTs son a menudo visibles o palpables, por lo que los dueños atentos pueden detectarlos temprano.
2. Tumores cerebrales (gliomas y meningiomas)
Las razas de hocico corto, incluidos los Boston Terriers, están sobrerrepresentadas en ciertos tumores cerebrales. Puedes ver:
– Cambios de comportamiento (confusión, mirar fijamente, inquietud)
– Convulsiones (nuevo inicio en un perro adulto o senior)
– Caminata anormal, dar vueltas o inclinación de cabeza
Se piensa que la forma del cráneo braquicefálico y la genética subyacente juegan un papel. No todos los signos neurológicos significan un tumor cerebral; hay muchas otras posibilidades, pero esta es una categoría de cáncer donde el tipo de cabeza de la raza puede aumentar el riesgo.
3. Tumores de piel y tejidos blandos
Más allá de los tumores de mastocitos, los Boston Terriers pueden desarrollar:
– Lipomas (tumores de grasa benignos) – comunes en todos los perros mayores
– Sarcomas de tejidos blandos – tumores que surgen del tejido conectivo debajo de la piel
– Otros tumores de la piel, incluidos crecimientos benignos como verrugas, así como tipos más serios
Su abrigo corto hace que los bultos sean relativamente fáciles de ver y sentir, lo cual es una ventaja al monitorear.
4. Linfoma
El linfoma (cáncer del sistema linfático) es común en los perros y también puede ocurrir en los Boston Terriers. Puede presentarse con:
– Firme, ganglios linfáticos agrandados (debajo de la mandíbula, delante de los hombros, detrás de las rodillas)
– Letargo, disminución del apetito o pérdida de peso.
No hay una causa específica para Boston, pero la susceptibilidad genética y las influencias ambientales (como ciertos químicos o el humo del tabaco) pueden contribuir.
5. Tumores mamarios y testiculares
Los Boston Terriers intactos (no esterilizados) pueden enfrentar:
– Tumores mamarios en hembras no esterilizadas, especialmente si han tenido múltiples ciclos de celo
– Tumores testiculares en machos no castrados
Las hormonas influyen fuertemente en estos tipos de tumores. Las decisiones de esterilización/de castración siempre deben tomarse con su veterinario, equilibrando el comportamiento, las necesidades ortopédicas y el riesgo de cáncer.
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C. Señales de alerta temprana que los propietarios deben tener en cuenta
Síntomas clave de tumores en Boston Terriers
Estar atento a signos nuevos o cambiantes es una de las herramientas más poderosas que tiene como propietario. Los cambios importantes a los que debe estar atento incluyen:
1. Bultos, protuberancias y cambios en la piel
- Cualquier nuevo bulto, no importa lo pequeño que sea
– Un bulto previamente estable que:
– Crece rápidamente
– Cambios en la textura (se vuelve más dura, ulcerada o irregular)
– Se vuelve roja, con picazón o dolorosa
– Llagas que no sanan como se esperaba
Consejo para usar en casa:
Una vez al mes, acaricie suavemente a su perro de la nariz a la cola, sintiendo por:
– Nódulos del tamaño de un guisante
– Áreas planas engrosadas
– Diferencias entre los lados izquierdo y derecho del cuerpo
Use sus dedos como un “escáner”, y si encuentra algo nuevo que persiste más de 1 a 2 semanas, programe un examen.
2. Cambios en el apetito, el peso o la energía
– Pérdida de peso inexplicable, incluso con una alimentación normal
– Gradual o repentino disminución del apetito
– Letargo o disminución del interés en jugar y pasear
– Cansarse más rápido de lo habitual
Estos pueden señalar muchas condiciones (no solo cáncer), pero siempre justifican un chequeo.
3. Cambios en la movilidad, el dolor o el comportamiento
– Dificultad para saltar a los muebles o al coche
– Rigidez, especialmente por la mañana o después del ejercicio
– Llora cuando lo levantan o lo tocan en ciertas zonas
- Nuevo ansiedad, confusión o cambios de personalidad
– Episodios que se asemejan convulsiones o “desconectarse”
Debido a que los Boston Terriers pueden ser propensos a problemas cerebrales, nuevos signos neurológicos deben considerarse urgentes.
4. Respiración, tos o sangrado
Los Boston Terriers ya tienen algunos desafíos respiratorios debido a su nariz corta, pero nuevos o empeorando los signos son importantes:
- Aumentó resoplidos, arcadas o tos
– Dificultad para respirar en reposo
– Sangrado nasal o sangrado inexplicado de la boca, nariz o recto
– Vómitos o diarrea persistentes
Cuándo buscar atención veterinaria
Comuníquese con su veterinario de inmediato si:
– Un nuevo bulto está presente por más de 1 a 2 semanas
– Cualquier bulto que esté creciendo, sea doloroso o ulcerado
– Notas convulsiones, cambios de comportamiento repentinos o problemas de coordinación
– Tu perro tiene pérdida de peso persistente, pérdida de apetito o letargo que dura más de unos pocos días
No espere a “ver si desaparece” cuando se trata de bultos que cambian rápidamente o signos neurológicos.
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D. Consideraciones sobre el cuidado de los Boston Terriers en la tercera edad
A medida que los Boston Terriers envejecen, el riesgo de tumores y otros problemas de salud aumenta. Muchos se convierten en seniors alrededor 7–8 años de edad, a veces antes si tienen otros problemas médicos.
1. Envejecimiento y riesgo de cáncer
Las células más viejas son más propensas a daños en el ADN, y los sistemas de reparación del cuerpo son menos eficientes. Combinado con las tendencias de la raza (como tumores de mastocitos y tumores cerebrales), esto significa:
– Los Boston Terriers seniors se benefician de un monitoreo más cercano y exámenes más frecuentes.
– Cambios sutiles en la energía o el comportamiento pueden ser pistas tempranas de que algo está mal.
2. Nutrición y condición corporal
Manteniendo una peso magro y saludable es una de las mejores estrategias de salud general:
– Elige una dieta equilibrada para adultos o mayores apropiado para el tamaño, la edad y el estado de salud de su perro.
– Monitoree la condición corporal sintiendo:
– Costillas que se sienten fácilmente bajo una delgada capa de grasa
– Una cintura visible cuando se mira desde arriba
– Evite sobrealimentar con golosinas, especialmente bocadillos densos en calorías.
Discuta cualquier cambio dietético o fórmulas especiales para seniors con su veterinario, especialmente si su perro tiene problemas cardíacos, renales o gastrointestinales.
3. Ajustes de ejercicio y actividad
Los Boston Terriers son juguetones pero pueden ser sensibles al calor y al esfuerzo respiratorio:
- Proporcionar ejercicio regular y moderado: caminatas rápidas, juegos suaves de buscar, juegos en interiores.
– Evite el ejercicio intenso en clima caluroso o húmedo clima.
– Sesiones cortas y frecuentes pueden ser mejores que salidas largas y extenuantes para los seniors.
El ejercicio apropiado apoya la salud de las articulaciones, el control del peso y el bienestar mental.
4. Cuidado de las articulaciones y manejo del dolor
Los Boston Terriers mayores pueden desarrollar artritis o problemas espinales:
– Esté atento a la dificultad con escaleras, saltar o levantarse.
- Proporcionar suelo antideslizante, rampas o escalones a los lugares de descanso favoritos.
– Las camas ortopédicas pueden ayudar con los puntos de presión.
Si sospechas dolor, nunca des medicamentos para el dolor humanos. En su lugar, habla con tu veterinario sobre opciones seguras, estrategias de soporte articular y si los suplementos podrían ser apropiados.
5. Intervalos de revisión y detección
Para un Boston Terrier mayor, muchos veterinarios recomiendan:
– Exámenes de bienestar semestrales (cada 6 meses)
– Análisis de sangre periódicos, análisis de orina y, en algunos casos, imágenes (radiografías, ultrasonido) según los hallazgos.
- Rutina cheques globales y, cuando sea necesario, aspiraciones con aguja fina o biopsias de masas sospechosas.
Estas visitas son una oportunidad para detectar tumores, cambios en el corazón, problemas oculares y otros problemas de los ancianos temprano.
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E. Prevención general de tumores y apoyo para el bienestar
Si bien ninguna estrategia puede garantizar la prevención del cáncer, puedes reducir algunos factores de riesgo y apoyar la salud general.
1. Mantener un peso saludable
– El exceso de grasa corporal está asociado con un aumento de la inflamación y puede afectar negativamente muchas enfermedades.
– Apunta a un complexión delgada y atlética, no uno redondeado.
– Ajusta las porciones de comida según el nivel de actividad y la edad, idealmente con la guía de tu veterinario.
2. Dieta e hidratación adecuadas
– Alimentar a un completo y equilibrado comida para perros de una marca de renombre o una dieta casera cuidadosamente formulada diseñada con la orientación veterinaria.
– Asegúrate de que haya agua limpia y fresca Está disponible en todo momento.
– Algunos dueños exploran dietas ricas en alimentos integrales o perfiles de nutrientes específicos; cualquier cambio dietético importante debe discutirse con un veterinario, especialmente si tu perro ya tiene cáncer u otras condiciones crónicas.
3. Actividad física y mental regular
– Paseos diarios, juegos, juguetes de rompecabezas y sesiones de entrenamiento mantienen el cuerpo y la mente de tu Boston Terrier activos.
– La estimulación mental (paseos olfativos, trucos de entrenamiento) es especialmente importante para los perros mayores y puede ayudar a mantener la resiliencia general.
4. Minimizar los riesgos ambientales
Donde sea práctico, intenta:
- Evitar humo de tabaco exposición.
– Limitar el contacto con productos químicos agresivos para el césped, pesticidas y disolventes..
– Protege a tu perro del sol excesivo en áreas con poco pelo o de pigmentación ligera (pregunta a tu veterinario sobre métodos seguros de protección solar si es relevante).
5. Uso responsable de suplementos y apoyo natural
Algunos propietarios consideran:
– Ácidos grasos omega-3
– Suplementos para el apoyo de las articulaciones
– Fórmulas de bienestar general, hierbas o hongos.
Estos pueden desempeñar un papel de apoyo en la salud general, pero:
- Ellos no son curas para el cáncer.
– La calidad y la dosificación varían ampliamente.
– Siempre discuta cualquier suplemento, hierba o producto natural con su veterinario (o un dermatólogo/oncólogo veterinario o un practicante integrativo) antes de comenzar, especialmente si su perro está tomando otros medicamentos.
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F. Atención integral opcional: apoyo a la resiliencia general
Algunas familias eligen incluir enfoques de bienestar holísticos o tradicionales junto con el cuidado veterinario moderno. Estos pueden incluir:
– Acupuntura para el alivio del dolor, la movilidad o la comodidad
– Masaje, estiramiento suave o terapia física para apoyar las articulaciones y los músculos
– Amplio Conceptos inspirados en la MTC de apoyar la vitalidad y el equilibrio a través de una dieta y un estilo de vida personalizados
Cuando se usa con cuidado:
– Estos métodos tienen como objetivo apoyar la comodidad, el apetito y el bienestar general, no reemplazar la cirugía, la quimioterapia, la radiación u otros tratamientos convencionales.
– La coordinación entre su veterinario principal, cualquier especialista (como un oncólogo veterinario) y un practicante integrativo es importante para garantizar que las terapias sean seguras y compatibles.
Siempre priorice los diagnósticos basados en evidencia y las recomendaciones de tratamiento, y considere los enfoques integrativos como complementos, no como sustitutos.
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Conclusión
Los riesgos de cáncer en los Boston Terrier están determinados por su genética, tipo de cuerpo y proceso de envejecimiento, siendo los tumores de mastocitos, tumores cerebrales y otros crecimientos en la piel y tejidos blandos particularmente importantes a tener en cuenta. Al revisar rutinariamente si hay nuevos bultos, monitorear cambios en el comportamiento y la energía, y buscar consejo veterinario temprano cuando vea signos preocupantes, aumenta enormemente las posibilidades de detectar problemas mientras aún son manejables. Con un cuidado regular para mayores, un apoyo reflexivo al estilo de vida y una fuerte asociación con su veterinario, puede darle a su Boston Terrier la mejor oportunidad posible para una vida larga, cómoda y bien monitoreada.